Fenómeno

El Niño podría extenderse hasta 2027: qué zonas de Argentina recibirían más lluvias

El fenómeno tendría su período de mayor actividad entre noviembre y diciembre y comenzaría a disminuir hacia fines de enero. El Litoral aparece entre las regiones con mayores probabilidades de precipitaciones abundantes.

El fenómeno de El Niño podría mantener su influencia en Argentina durante lo que resta de 2026 y los primeros meses de 2027, con un aumento de las lluvias, la humedad y las tormentas principalmente en el este y noreste del país.

Según las proyecciones difundidas, el período de mayor actividad se produciría hacia finales de este año. El meteorólogo Favio Cabello explicó a TN que el fenómeno todavía se encuentra en una etapa de crecimiento.

"Todavía estamos en la escalera de ascenso: vamos por el escalón número 7 de 10. Va a llegar a su plenitud para los meses de noviembre y diciembre, comenzando a descender quizás hacia fines de enero, terminando en el otoño", señaló.

Además, advirtió: "Tenemos varios meses no solamente de mucha lluvia, sino de fenómenos severos".

Las regiones donde podría llover más

El impacto no sería uniforme en todo el territorio. Las mayores probabilidades de precipitaciones por encima de los valores habituales se concentrarían en el norte y centro-este del país, especialmente en el Litoral.

Entre las zonas mencionadas aparecen Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y el este de Chaco y Formosa. Algunos sectores de la región pampeana también podrían registrar un incremento de las precipitaciones durante el verano.

Las lluvias abundantes podrían provocar crecidas de ríos, anegamientos e inundaciones en algunas de las áreas afectadas.

En contraste, Cuyo y sectores de la Patagonia podrían registrar menores precipitaciones durante el verano, aunque esto no implica que toda la región atraviese condiciones de sequía.

Qué es El Niño

El Niño es un fenómeno climático natural relacionado con el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial central y oriental. Esa variación modifica la circulación atmosférica y puede alterar los patrones de precipitaciones y temperaturas en distintas regiones.

En Argentina, sus efectos pueden traducirse en un incremento de las lluvias en sectores del este y noreste, mientras que otras regiones pueden presentar condiciones diferentes.

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