Economía

El petróleo bajó, pero la nafta no: YPF aún no define cuando los conductores tendrán un alivio

Mientras el Brent retrocedió tras el acuerdo de paz en Medio Oriente, YPF todavía no puede precisar cuándo se reflejará esa baja en los combustibles.

La fuerte caída que registró el precio internacional del petróleo tras el acuerdo de paz alcanzado entre Estados Unidos e Irán generó expectativas entre los conductores para obtener un alivio a sus golpeados bolsillos ¿Cuándo bajará la nafta? Es la pregunta que se hacen los automovilistas, pero, por ahora, la respuesta sigue siendo incierta.

Mientras la cotización del Brent retrocedió con fuerza desde los máximos alcanzados durante el conflicto en Medio Oriente, en YPF y el resto de las refinadoras los cálculos apuntan a otra cuestión: cuánto tiempo demandará recuperar los ingresos resignados durante el período en que decidieron congelar parcialmente los precios de los combustibles.

El panorama genera incertidumbre. Es que cuando el petróleo subió, los aumentos llegaron rápidamente a los surtidores. Ahora que el principal factor internacional comenzó a retroceder, la industria sostiene que la reducción deberá esperar.

Una impaciencia que comienza a crecer

El denominado buffer de precios comenzó a regir el 1 de abril, luego de una serie de incrementos consecutivos registrados durante marzo. La iniciativa buscó desacoplar temporalmente el precio local de la escalada internacional provocada por la guerra en Medio Oriente.

Desde YPF explicaron en reiteradas oportunidades que la medida permitió contener el impacto sobre los consumidores durante casi 75 días. Sin embargo, el esquema contemplaba desde el inicio una segunda etapa: recuperar posteriormente los ingresos que las refinadoras dejaron de percibir.

Ese punto es precisamente el que hoy genera cuestionamientos. Con el petróleo nuevamente en baja, la prioridad de la industria parece centrarse en recomponer márgenes antes que en trasladar inmediatamente el beneficio a los consumidores.

El detonante de este nuevo escenario fue el anuncio realizado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un acuerdo de paz con Irán. Aunque aún resta la formalización definitiva del entendimiento, el mercado reaccionó rápidamente y el Brent descendió hasta ubicarse en torno a los 79 dólares por barril.

Las razones que esgrime la industria

Ante la consulta de ABCDiario, fuentes del sector señalan que existen tres variables principales detrás de la cautela. La primera es que nadie garantiza que los valores actuales del petróleo se mantengan durante las próximas semanas.

Las proyecciones internas indican que el barril podría volver a estabilizarse por encima de los 80 dólares. En consecuencia, las refinadoras prefieren esperar antes de tomar decisiones que luego puedan obligarlas a corregir nuevamente los precios.

La segunda variable es la propia fragilidad del acuerdo alcanzado en Medio Oriente. El entendimiento tiene una duración inicial de 60 días y depende del cumplimiento de compromisos políticos y militares que todavía generan dudas en el mercado energético global.

Una baja que sigue sin fecha

El tercer argumento es local. El petróleo que actualmente procesan las refinerías fue adquirido cuando el barril cotizaba a niveles más elevados, por lo que la reciente caída todavía no impacta completamente en los costos de producción.

Aun así, para muchos conductores resulta difícil comprender por qué las subas suelen reflejarse rápidamente cuando aumenta el crudo, mientras que las bajas requieren extensos períodos de análisis y recuperación financiera por parte de las empresas.

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