Política

El republicanismo intermitente, lo hizo de nuevo

Análisis de Saúl Gherscovici.

Saúl Gherscovici
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Los bloques del PRO, parte de la UCR y la mayoría de los diputados que responden a los gobernadores, que acompañan las acciones del gobierno nacional, volvieron a mostrar el siniestro doble juego que habitualmente llevan adelante cuando, en las declaraciones dicen una cosa y en las acciones hacen totalmente lo contrario.

Luego de declamar y de emitir claros documentos a favor de la destitución del "deslomado" Manuel Adorni, el martes no dieron quórum para tratar la moción de censura para, por primera vez en la historia de la República Argentina, destituir a un Jefe de Gabinete que, además de evidenciar un enriquecimiento ilícito a puro pendrive, les mintió en la cara cuando dio su informe de gestión el pasado 29 de abril.

En la sesión del miércoles, la diputada Sabrina Selva, encontró una definición muy acertada para definir la acción de estos bloques que, habitualmente son los que exhiben un discurso sobre el necesario cuidado y respeto a las instituciones. La legisladora de Unión por la Patria, luego de describir a Adorni como corrupto y mentiroso, les dijo a sus pares de esas bancadas que practicaban un "republicanismo intermitente".

Los diputados del PRO, parte de la UCR, Provincias Unidas y otros bloques habitualmente colaboracionistas, ayer si estaban sentados en sus bancas, desde las cuales volvieron a bloquear cualquier tipo de acción legislativa y republicana contra Adorni y votaron horas después el Super Rigi y el irregular pago a los fondos buitres, Branbridge Ltd y Attestor Value Master Fund.

Una vez más, además del doble discurso, fue sugestivo y claro como se sentaron, casi gustosos y deseosos, para tratar estos polémicos proyectos y no lo hicieron para destituir a Adorni, a quien luego de cuestionarlo duramente y prometer su separación del cargo, lo protegieron convirtiéndose en la práctica en encubridores.

El beneficio de pocos, en detrimento de la inmensa mayoría

El super Rigi es el nombre que el gobierno nacional le puso a este nuevo Régimen por el que supuestamente llegan inversiones al país, que hasta el momento no se están viendo, a cambio de la eliminación o reducción del pago de impuestos a las ganancias, exenciones en los derechos de importación, IVA y de contribuciones patronales. Además de renunciar a todo lo que el Estado necesita y debe recaudar para sostener funciones y los derechos de los argentinos, el super Rigi les promete a estos futuros inversores una estabilidad tributaria, aduanera, previsional y cambiaria por 30 años, es decir superando largamente lo que queda de esta gestión y una eventual reelección en la que el oficialismo, más por errores de la oposición que por aciertos propios, se permite seguir soñando.

Con el Super Rigi, los que "inviertan" en estas condiciones absolutamente favorables, para ellos pero no para los trabajadores y el país, podrán además liberar el ciento por ciento de divisas a partir del tercer año.

Lo aprobado por los diputados de republicanismo intermitente, por otro lado, les abre las puertas de par en par a industrias polémicas como son las vinculadas al cobre, litio, y uranio, cuya explotación en algunos lugares, como Chubut, están vedadas y a las que ahora prácticamente se les abren las puertas para avanzar por sobre las barreras legales establecidas. que ahora quedan en una posición débil, ante la determinación del gobierno nacional.

La otra iniciativa, la de los fondos buitres no necesita mayor explicación. Los fondos mencionados no quisieron entrar cuando el país reestructuró la deuda, con lo cual quedaron fuera de cualquier tipo de reclamo. Ahora, habiendo obviado todos los plazos establecidos, se les autorizó ayer el pago de 171 millones de dólares, mientras el mismo republicanismo intermitente mira para el costado o falta a las sesiones cuando se reclama por el no cumplimiento de las leyes de Financiamiento Universitario y las emergencias en discapacidad y en salud pediátrica y de las residencias nacionales en salud en Argentina.

Mientras tanto, por cuarta vez en lo que va de su gestión, el presidente Javier Milei aseguró que lo peor ya pasó y que por lo tanto ahora viene el despegue porque -aseguró- el consumo va en alza, al igual que los sueldos y jubilaciones. Lo dijo en la controvertida Fundación el Faro y antes de irse -otra vez- de viaje al exterior para seguir, según sus palabras, sacrificándose por el país participando en eventos de extrema derecha y recibiendo "premios" de tan dudosa procedencia y valía como las promesas de "hasta acá llegamos" de los que practican el republicanismo selectivo, de a ratos y de acuerdo a la situación.

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