El "Súper Niño" despierta la temporada de huracanes con dos muertes y máxima alerta en México y EE.UU.
Tras una inusual y marcada demora en su arranque, la temporada de huracanes pegó un giro drástico impulsada por los efectos del fenómeno del Súper Niño.
Con tres sistemas activos en simultáneo, el clima extremo ya provocó dos víctimas fatales en Estados Unidos, puso en vilo a las costas del Pacífico mexicano con un huracán de categoría mayor y mantiene en alerta a gran parte de la región.
Simón golpea al Pacífico con categoría 4
En las primeras horas de este sábado, los vientos máximos sostenidos del huracán Simón escalaron de manera alarmante hasta alcanzar los 230 kilómetros por hora (145 mph), posicionándose formalmente como un huracán mayor según el registro del Centro Nacional de Huracanes de Miami (NHC).
El organismo meteorológico emitió advertencias urgentes para la costa del Pacífico mexicano, previendo acumulados de lluvia de entre 25 y 50 centímetros -con picos que podrían alcanzar las 30 pulgadas- en áreas vulnerables del suroeste del país.
Las zonas más comprometidas incluyen la franja costera de Jalisco, Michoacán, Colima y Nayarit. "Estas lluvias producirán inundaciones y deslaves que suponen un peligro para la vida, especialmente en zonas de terreno escarpado", alertaron desde el NHC, instando a los habitantes a adoptar medidas preventivas inmediatas ante la inminente llegada del ojo del fenómeno.
El paso destructivo de Isaías en EE.UU.
Por su parte, Isaías -que tocó tierra el viernes en las inmediaciones de Destin, Florida, inaugurando la actividad de huracanes en el Atlántico- dejó un saldo trágico a su paso. La tormenta, que avanzó con furia antes de degradarse a tormenta tropical, cobró la vida de dos personas: una mujer en el condado de Escambia (Florida) tras el impacto de un árbol sobre su vivienda, y un segundo fallecimiento registrado en el condado de Jefferson (Alabama).
El temporal azotó con fuerza las zonas turísticas de playas de arena blanca del Golfo de México antes de adentrarse en territorio norteamericano. El saldo material incluyó rutas intransitables por inundaciones, caída masiva de árboles y un apagón generalizado que dejó a cerca de un millón de usuarios sin servicio eléctrico en Alabama y la región noroeste de Florida.
Amenaza latente y más frentes abiertos
Con vientos sostenidos que disminuyeron hasta los 55 kilómetros por hora en su desplazamiento por Alabama, Isaías continúa representando un riesgo latente. Los especialistas advirtieron que las condiciones atmosféricas actuales favorecen la formación de tornados que podrían golpear el Panhandle de Florida, Georgia y las Carolinas durante el fin de semana.
A este panorama complejo se suma la vigilancia sobre Rachel, un nuevo sistema que amenaza con fuertes vientos y precipitaciones intensas tanto al norte de México como al sur de California. De esta manera, el continente transita un fin de semana marcado por la máxima tensión y el despliegue de operativos de emergencia en múltiples frentes.