Elecciones en Brasil: Lula y Flávio Bolsonaro cierran sus campañas a horas de la votación
Más de 158,7 millones de brasileños están habilitados para votar este domingo en unas elecciones que definirán la Presidencia, los gobiernos estaduales y la composición del Congreso. Lula da Silva y Flávio Bolsonaro concentran sus últimos actos en San Pablo, mientras los sondeos difundidos antes de la veda muestran una disputa sin una definición anticipada.
Brasil atraviesa las últimas horas antes de las elecciones generales de este domingo 4 de octubre, con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro como protagonistas de una campaña marcada por la polarización y una fuerte disputa por los votos en los principales distritos electorales.
Un total de 158.765.543 electores están habilitados para votar en el primer turno, según los datos oficiales del Tribunal Superior Electoral (TSE). Además de presidente y vicepresidente, los brasileños elegirán gobernadores, senadores, diputados federales y diputados estaduales o distritales.
La jornada electoral comenzará a las 8 y finalizará a las 17, hora de Brasilia, mientras que los resultados podrán comenzar a conocerse poco después del cierre de las urnas debido al sistema de votación electrónica utilizado en el país.
En el último día habilitado para realizar campaña, ambos candidatos eligieron concentrar parte de sus actividades en San Pablo, el estado con mayor peso electoral de Brasil.
Lula tiene previsto cerrar su campaña con una caminata por la Avenida Paulista, acompañado por dirigentes y referentes de su espacio. El objetivo del oficialismo en las últimas horas es reforzar la movilización y llegar a los electores que todavía no tienen definido su voto.
Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, tiene previsto participar de una motocarreata por el interior paulista, junto al gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas. También tiene actividades programadas en Río de Janeiro antes del comienzo de la veda electoral.
La elección de San Pablo no es casual: el estado concentra el mayor número de electores del país y se convirtió en uno de los principales escenarios de la disputa presidencial.
Los últimos sondeos publicados antes de la elección muestran una competencia estrecha entre Lula y Flávio Bolsonaro, aunque los resultados varían según el instituto, la fecha del relevamiento y el escenario analizado.
Los estudios publicados entre fines de septiembre y comienzos de octubre ubican a ambos candidatos en una franja similar de intención de voto, con diferencias que en distintos casos se encuentran dentro de los márgenes de error. Por eso, las encuestas no permiten establecer por sí mismas el resultado de la elección.
En este contexto, la atención también está puesta en los electores que todavía no tienen una decisión tomada y en quienes podrían modificar su voto durante las últimas horas antes de acudir a las urnas.
La seguridad ganó protagonismo durante el tramo final de la campaña presidencial. El debate sobre la criminalidad y las políticas de seguridad fue uno de los ejes utilizados por la oposición, mientras que el oficialismo buscó defender su gestión y colocar en el centro de la discusión cuestiones vinculadas con la economía, los programas sociales y el costo de vida.
La campaña también estuvo atravesada por acusaciones cruzadas y por la circulación de contenidos falsos en redes sociales. Medios brasileños registraron episodios de desinformación vinculados a ambos espacios durante los últimos días, un fenómeno que llevó nuevamente la atención hacia el papel de las plataformas digitales en la campaña electoral.
El sistema electoral brasileño establece que un candidato presidencial debe superar la mitad de los votos válidos para evitar una segunda vuelta. Si ninguno alcanza ese porcentaje en la primera elección, los dos candidatos más votados volverán a enfrentarse.
Para 2026, el balotaje presidencial está previsto para el domingo 25 de octubre, siempre que sea necesario. La misma fecha contempla una segunda vuelta para los gobiernos estaduales que no queden definidos en el primer turno.
Por eso, además del resultado individual de Lula y Flávio Bolsonaro, la primera jornada electoral permitirá conocer cómo queda distribuido el voto entre las distintas fuerzas y qué escenario se configura para una eventual segunda vuelta.