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Elecciones en Brasil: Lula y Flávio Bolsonaro ya votaron y disputan una elección presidencial muy ajustada

Brasil define este domingo quiénes avanzarán en la carrera por la Presidencia. Lula da Silva busca un cuarto mandato no consecutivo y enfrenta al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Las últimas encuestas anticipan una primera vuelta sin ganador y un posible balotaje el 25 de octubre.

Brasil comenzó a definir este domingo su próximo rumbo político con una elección presidencial marcada por la fuerte polarización entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. Los dos principales candidatos ya emitieron su voto en una jornada que también determinará la composición del Congreso y los gobiernos de los estados.

Lula votó en São Bernardo do Campo, en el estado de São Paulo, mientras que Flávio Bolsonaro lo hizo en Río de Janeiro. La elección comenzó a las 8 y las urnas permanecerán abiertas hasta las 17, hora de Brasilia. A partir de ese momento comenzará la totalización de los votos.

Casi 159 millones de electores están habilitados para participar de las elecciones generales de Brasil 2026. Además de presidente y vicepresidente, los brasileños elegirán gobernadores, senadores y diputados federales, estaduales y distritales.

Aunque son 13 los candidatos que compiten por la Presidencia, la campaña llegó a la jornada electoral prácticamente concentrada en dos nombres: Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), y Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL).

Lula, de 80 años, busca un cuarto mandato presidencial no consecutivo y apuesta a conservar el respaldo de sectores populares, especialmente en el nordeste brasileño. Flávio Bolsonaro, de 45 años, intenta capitalizar el voto de derecha y continuar la influencia política de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.

La disputa llega en un contexto de elevada polarización y con un electorado que, según diferentes mediciones, mantiene una fuerte división por nivel de ingresos, región, edad y orientación religiosa.

Los últimos sondeos coinciden en un punto central: Lula llega a la primera vuelta con una ventaja estrecha, pero ninguno de los principales candidatos aparece cerca de conseguir más del 50% de los votos válidos.

La encuesta más reciente de Datafolha, publicada en la víspera de la elección, ubica a Lula con 45% de los votos válidos, frente al 42% de Flávio Bolsonaro. La diferencia está dentro del margen de error de dos puntos porcentuales, por lo que el escenario es considerado de empate técnico. En votos totales, la medición registra 47% para Lula y 46% para Bolsonaro.

La encuesta de CNT/MDA, también difundida antes de la votación, muestra a Lula con 47,8% de los votos válidos y a Flávio con 42,1%. En un eventual segundo turno, el mismo estudio proyecta 47,3% para Lula y 43,1% para Bolsonaro.

El agregador de encuestas del UOL, que reúne mediciones de 20 institutos, calculaba un promedio de 40,5% para Lula y 37,2% para Flávio Bolsonaro en primera vuelta. Para un eventual balotaje, el promedio era todavía más ajustado: 45,1% para Lula contra 44,8% para Bolsonaro.

El escenario explica por qué las elecciones de Brasil llegan con tanta incertidumbre. Una diferencia de pocos puntos puede modificarse en el resultado definitivo y, sobre todo, definir quiénes serán los dos candidatos que pasarán al balotaje.

Todo indica que la elección presidencial brasileña tendrá una segunda vuelta el 25 de octubre. Para evitarla, un candidato necesita obtener más de la mitad de los votos válidos en la primera ronda.

Los votos blancos y nulos no se contabilizan para alcanzar ese porcentaje. Por eso, aunque alguno de los candidatos pueda superar el 45% de los votos, todavía necesitaría acercarse al 50% de los votos válidos para consagrarse presidente en primera vuelta.

Las encuestas muestran además que el escenario de segunda vuelta es mucho más cerrado que el de primera. AtlasIntel, por ejemplo, ubicó a Flávio Bolsonaro en 47,7% y a Lula en 47,6% en un eventual enfrentamiento, una diferencia prácticamente inexistente y dentro del margen de error.

Por ese motivo, los votos de los candidatos que queden fuera de la segunda vuelta pueden adquirir una importancia decisiva. También será clave la capacidad de Lula y Bolsonaro para atraer a los electores que hoy no se identifican plenamente con ninguno de los dos.

La elección brasileña no se limita a la disputa por el Palacio de Planalto. En esta jornada también se renueva una parte importante del poder legislativo y se eligen autoridades estaduales.

Los brasileños votan para elegir 513 diputados federales, 54 senadores, 1.035 diputados estaduales y 24 diputados distritales, además de los gobernadores y vicegobernadores de los estados y del Distrito Federal.

La composición del Congreso será especialmente relevante para quien resulte elegido presidente. Contar con una bancada suficiente puede facilitar la aprobación de proyectos y la construcción de acuerdos políticos, mientras que un Legislativo adverso puede dificultar la implementación de un programa de gobierno.

Una de las particularidades de las elecciones de Brasil es el uso de urnas electrónicas. El sistema se utiliza desde 1996 y permite que los electores introduzcan mediante un teclado el número correspondiente al candidato o partido.

Las urnas funcionan de manera autónoma y no están conectadas a Internet ni utilizan Bluetooth durante la votación. Al finalizar la jornada, cada máquina genera un Boletín de Urna con los resultados de esa sección, que posteriormente son transmitidos para la totalización nacional.

El Tribunal Superior Electoral también realiza distintos procedimientos de auditoría. Antes de la elección de 2026, el organismo verificó la integridad de los sistemas instalados y confirmó que coincidieran con aquellos que habían sido inspeccionados, firmados digitalmente y lacrados.

Además, el Tribunal de Cuentas de la Unión acompañará los Testes de Integridad de las urnas en los 27 estados brasileños.

Las mesas de votación cierran a las 17 de Brasilia y el Tribunal Superior Electoral comenzará a difundir la totalización de los votos. La Justicia Electoral dispone de herramientas para consultar en tiempo real los resultados y los Boletines de Urna a medida que avanza el escrutinio.

Si ninguno de los candidatos obtiene más del 50% de los votos válidos, Lula y Flávio Bolsonaro volverán a enfrentarse el domingo 25 de octubre.

La primera vuelta, por lo tanto, no necesariamente definirá al próximo presidente de Brasil. El verdadero desenlace puede comenzar esta noche, cuando los votos determinen quiénes serán los dos candidatos que disputarán el poder en la segunda vuelta. 

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