Epuyén declaró la "Catástrofe Ígnea y Social" ante el avance del fuego
El Concejo Deliberante aprobó de forma unánime la declaración de emergencia en múltiples áreas tras el incendio que ya arrasó con más del 50% del ejido municipal. La medida regirá hasta fines de junio
En una sesión marcada por la urgencia y la gravedad del panorama ambiental, el Concejo Deliberante de Epuyén sancionó este miércoles la Ordenanza N° 1388/2026, declarando el Estado de Catástrofe en siete dimensiones: ígnea, social, ambiental, económica, turística, habitacional y sanitaria. La normativa, que contó con el respaldo de los seis ediles presentes, tendrá vigencia desde el pasado 6 de enero hasta el 30 de junio de este año.
La medida responde al incendio forestal que se originó el 5 de enero en la vecina localidad de El Hoyo y que, debido a las condiciones climáticas extremas, se desplazó velozmente hacia Epuyén. A la fecha, las llamas han consumido más de la mitad de la superficie del ejido, provocando la pérdida de reservas naturales irrecuperables, la destrucción total de viviendas y el colapso de servicios esenciales como el suministro de energía eléctrica y agua potable.
Facultades especiales para la emergencia
Ante la magnitud del desastre, la ordenanza otorga herramientas administrativas excepcionales al Departamento Ejecutivo Municipal. Entre ellas, se autoriza la contratación directa de bienes y servicios (hasta un límite de 120 módulos provinciales) para agilizar la asistencia a los damnificados y las tareas de combate del fuego. Asimismo, el municipio queda facultado para realizar adecuaciones presupuestarias y gestionar la recepción de donaciones de manera inmediata.
Pese a los esfuerzos de las brigadas de incendios y los servicios de emergencia, el fuego aún no ha sido controlado. El pronóstico meteorológico continúa siendo desfavorable, con altas temperaturas y ráfagas de viento que dificultan las tareas de contención.
Desde el gobierno local señalaron que la prioridad absoluta es la protección de las vidas humanas y la asistencia a las familias que han perdido sus hogares, mientras se aguarda por refuerzos del Servicio Nacional de Manejo del Fuego para intentar frenar el avance de la catástrofe.