Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra Irán para impedir el cierre del estrecho de Ormuz
La ofensiva fue confirmada por el Mando Central estadounidense, que aseguró que busca proteger a los buques comerciales que transitan por la vía marítima. La tensión continúa en aumento tras los ataques iraníes contra países del Golfo.
El ejército de Estados Unidos lanzó una nueva oleada de ataques contra Irán con el objetivo de impedir que Teherán ataque embarcaciones en el estrecho de Ormuz, en medio de una nueva escalada del conflicto en Medio Oriente.
Los bombardeos comenzaron a las 17:00 (hora de Washington), según informó el Mando Central estadounidense para Oriente Medio (Centcom) a través de un mensaje publicado en la red social X. El organismo indicó que la ofensiva busca evitar que Irán "ataque a las tripulaciones civiles y a los buques comerciales" que navegan por ese paso marítimo.
Por su parte, Irán aseguró que los últimos ataques estadounidenses "han dejado sin efecto" los recientes esfuerzos diplomáticos.
La ofensiva de Estados Unidos se produjo después de que Irán lanzara misiles y drones contra Kuwait, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Qatar, y anunciara el cierre del estrecho de Ormuz tras una operación militar estadounidense en respuesta a disparos iraníes contra un buque.
Además, los Guardianes de la Revolución reivindicaron un ataque contra Omán, donde aseguraron haber destruido bases de apoyo logístico de portaaviones estadounidenses en el puerto de Duqm.
Crece la tensión
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo esta semana que el alto el fuego "terminó" debido a los ataques iraníes contra buques en esa vía estratégica.
Centcom informó que lanzó cerca de 140 ataques sobre territorio iraní y posteriormente Trump afirmó que su país golpeó "muy duro" a Irán.
En respuesta, los Guardianes de la Revolución anunciaron el cierre del estrecho de Ormuz y señalaron que permanecerá cerrado "hasta nuevo aviso y hasta el fin de las intervenciones estadounidenses en esta región".
Sin embargo, el ejército estadounidense desmintió esa versión y aseguró que el tránsito marítimo continúa con normalidad, al afirmar que "Irán no controla" ese paso.