Femicidio en Santiago del Estero: la asesinó con una almohada mientras sus cuatro hijos dormían y dio una insólita coartada
Karen Romina García, de 32 años, fue hallada sin vida en su domicilio. Su pareja se entregó a la policía junto a un primo y justificó el crimen basándose en un incendio previo que la familia de la víctima desmintió categóricamente.
Karen Romina García, de 32 años, fue asesinada durante la madrugada en su vivienda ubicada en la región, mientras sus cuatro hijos -de 9, 5, 3 y 1 año- dormían en una habitación contigua. Por el crimen se encuentra detenido su concubino, Rubén Ricardo Carrizo, quien se entregó voluntariamente a las pocas horas de cometido el hecho y brindó una coartada que ahora es investigada por la Justicia.
El brutal episodio salió a la luz cuando el propio acusado se presentó en la Comisaría 3ª. Tras cometer el homicidio, Carrizo se dirigió a la casa de su madre y le confesó lo ocurrido a un primo, identificado como Iván, quien asumió la responsabilidad de acompañarlo hasta la dependencia policial para formalizar su entrega.
En paralelo, la falta de comunicación encendió las alarmas entre los allegados de la víctima. Al acercarse al domicilio para corroborar su estado, se encontraron con la desgarradora escena. Personal médico que acudió al lugar constató que la mujer llevaba varias horas fallecida y que la causa de muerte preliminar habría sido por asfixia mecánica mediante el uso de una almohada.
La insólita coartada del femicida
Al momento de confesar su autoría ante los efectivos policiales, Carrizo intentó justificar el asesinato vinculándolo con un incendio ocurrido meses atrás en la misma propiedad. Según su testimonio, Karen habría sido la responsable de iniciar aquel foco ígneo, el cual -según su versión- puso en riesgo la vida de los menores.
Sin embargo, esta coartada fue desestimada con firmeza por el entorno familiar de la víctima. Los parientes aclararon que el fuego se originó de manera totalmente accidental cuando una de las hijas menores de la pareja manipuló un encendedor sin supervisión.
Asimismo, la familia reveló que Karen atravesaba un proceso de empoderamiento personal y buscaba dejar atrás la relación: recientemente había comenzado a trabajar como empleada doméstica con el firme objetivo de independizarse, alejarse del agresor y construir un futuro seguro junto a sus hijos.
El rumbo de la investigación judicial
La causa quedó bajo la órbita de la fiscal Lucía González Farías, quien ordenó una batería de medidas procesales para esclarecer los hechos. Entre las diligencias iniciales se destacan las pericias criminalísticas en la escena del crimen y la operación autopsia a cargo del cuerpo médico forense.
Por otra parte, los investigadores se abocan a recolectar testimonios y antecedentes para reconstruir el vínculo entre la víctima y el victimario, con el objetivo central de determinar si existían denuncias previas o registros de violencia de género en la pareja.
En medio del dolor, los cuatro niños quedaron bajo el resguardo y cuidado de su abuela materna, mientras la comunidad exige justicia y respuestas definitivas por parte de los tribunales provinciales.
Imagen: Santiago News