Flávio Bolsonaro sorprendió en Brasil y Eleonora Grossman advirtió: "Se viene una segunda vuelta muy difícil"
La corresponsal argentina en Brasil analizó en ABC Radio el resultado electoral que dejó al hijo de Jair Bolsonaro por encima de Lula da Silva. Habló del 21% de abstención, el voto joven, el avance del Partido Liberal en el Congreso y el complejo escenario rumbo al balotaje del 25 de octubre.
Las elecciones presidenciales de Brasil dejaron un escenario mucho más ajustado y complejo de lo que anticipaban buena parte de las encuestas. Flávio Bolsonaro obtuvo alrededor del 47% de los votos y Luiz Inácio Lula da Silva cerca del 45%, por lo que ambos definirán la presidencia en una segunda vuelta el próximo 25 de octubre.
Desde São Paulo, la periodista y corresponsal argentina Eleonora Grossman analizó el resultado en diálogo con ABC Radio y puso el foco en algunos de los elementos que podrían resultar decisivos durante las próximas semanas.
"Se viene una segunda vuelta muy difícil", anticipó, quien destacó que el desempeño electoral de Flávio Bolsonaro estuvo por encima de lo que mostraban los sondeos previos.
La abstención, una de las claves
Uno de los datos analizados durante la entrevista fue la cantidad de brasileños que no concurrieron a votar.
La abstención alcanzó efectivamente el 21,08%, equivalente a más de 33,4 millones de electores sobre un padrón superior a los 158 millones.
Para Grossman, allí aparece uno de los principales desafíos de Lula de cara al balotaje.
"Creo que la campaña de Lula se va a volcar a buscar este 21%", señaló, aunque inmediatamente pidió cautela respecto de la posibilidad de considerar automáticamente a esos ausentes como potenciales votantes del actual presidente.
¿Flávio Bolsonaro consiguió votos propios?
La periodista planteó además una hipótesis sobre el resultado obtenido por el senador de 45 años: una parte de su respaldo podría exceder el núcleo electoral heredado de su padre, Jair Bolsonaro.
"Estoy pensando ahora que tiene votos propios, que los votos propios no fueron del padre. Estoy cada vez más convencida de eso", sostuvo Grossman.
Entre los factores que podrían explicarlo mencionó su edad frente a los 80 años de Lula y un discurso que consideró más moderado que el de otros referentes de la derecha brasileña.
La periodista también planteó como interrogante el comportamiento del electorado joven, aunque aclaró que todavía faltan datos para determinar cómo se distribuyó efectivamente ese voto.
Un Congreso que también complica a Lula
El resultado de las elecciones legislativas constituye otro elemento central del nuevo escenario político brasileño.
El Partido Liberal (PL) de Bolsonaro consiguió una fuerte expansión y quedó como la mayor fuerza individual tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.
"Espantoso el Congreso", definió Grossman al analizar desde su perspectiva las dificultades que esa composición podría representar para un eventual nuevo mandato de Lula.
La periodista recordó que el actual gobierno ya encontró obstáculos legislativos para impulsar distintas políticas públicas y consideró que ese escenario podría profundizarse.
Los mercados reaccionaron al resultado
Grossman también puso la mirada sobre la reacción financiera posterior a las elecciones.
Este lunes, el índice Bovespa llegó a subir más de 8%, mientras que el real brasileño se fortaleció más de 4% frente al dólar, después del desempeño de Bolsonaro en las urnas y del avance de sus aliados en el Congreso.
La corresponsal vinculó esa reacción con las expectativas de sectores financieros ante un eventual cambio de orientación económica.
"Lo vi hombre de lucha"
Consultada finalmente sobre cómo encontró a Lula después de quedar segundo en una primera vuelta cuyo resultado no esperaba, Grossman relató lo que observó personalmente desde el búnker del mandatario.
"Lo vi hombre de lucha, no tengo duda. Lo vi muy dinámico. Y lo vi confiado", describió.
Brasil entra ahora en tres semanas decisivas de campaña. Flávio Bolsonaro llega al balotaje después de encabezar una primera vuelta en la que superó las previsiones de las encuestas, mientras Lula deberá ampliar su respaldo para revertir el resultado.
La definición será el domingo 25 de octubre, cuando los brasileños vuelvan a las urnas para elegir al próximo presidente.