Giro en la causa CONICET: Reducen drásticamente la pena a la científica que mató a su amigo
El Tribunal de Impugnaciones descartó el vínculo de pareja y la alevosía en el brutal asesinato de Marcelo Amarfil. La científica Luciana Bustos, que degolló a su amigo durante un encuentro sexual, recibió una reducción de pena que podría devolverle la libertad en pocos años
En una resolución que ha sacudido los cimientos del sistema judicial sanjuanino, el Tribunal de Impugnaciones decidió anular la condena a prisión perpetua de Luciana Bustos, la científica del CONICET hallada culpable de asesinar a su amigo Marcelo José Amarfil. En un fallo sorpresivo, los magistrados recalificaron el hecho como homicidio simple, reduciendo drásticamente la escala penal a un máximo de 25 años.
Un cambio de carátula determinante
Los jueces Juan Carlos Caballero Vidal, Eduardo Raed y Benedicto Correa fundamentaron su decisión al desestimar los agravantes que pesaban sobre Bustos. Según el dictamen, no se logró probar la existencia de un vínculo de pareja estable entre la acusada y la víctima, ni tampoco se acreditó la alevosía (actuar sobre seguro y sin riesgo).
Con este nuevo encuadre legal, la pena de la investigadora -que inicialmente parecía destinada a morir en prisión- ahora oscilará entre los 8 y los 25 años de cárcel, un beneficio que la defensa celebró y que la querella recibió con indignación tras haber solicitado que se mantuviera la figura de homicidio doblemente agravado.
La noche del horror: Antifaz y puñaladas
El crimen, que conmocionó al país en enero de 2024, tuvo lugar en las inmediaciones del aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento. Según la reconstrucción fiscal, Bustos y Amarfil se encontraban dentro de un vehículo manteniendo relaciones sexuales.
En un escenario que combinaba fetiches y violencia, Bustos ató las manos de su amigo al volante y le colocó un antifaz. En ese estado de total indefensión, la mujer lo atacó brutalmente: le propinó seis puñaladas y lo degolló. Al ser interceptada por la policía minutos después del hecho, la científica intentó instalar la versión de un suicidio, una coartada que se desmoronó rápidamente ante las pruebas forenses.
Legítima defensa descartada
Durante el proceso, la defensa de Bustos intentó argumentar que la mujer había actuado en legítima defensa para repeler un presunto intento de abuso sexual. Sin embargo, este relato fue rechazado de plano por el tribunal, que confirmó la intencionalidad del ataque.
Pese a la confirmación de la autoría del crimen, este nuevo fallo judicial significa un alivio legal para Bustos, quien ahora espera que se fije el monto exacto de su nueva pena bajo la figura de homicidio simple, mientras el Ministerio Público Fiscal analiza si apelará la resolución ante la Corte de Justicia provincial.