Moyano

Giro en la causa Moyano: la Justicia le prohibió acercarse a Candela y contactarla por cualquier vía

Aunque Candela Arizaga negó haber sido víctima de violencia y pidió poder retomar la relación, la Fiscalía rechazó el planteo de la defensa. Moyano seguirá a más de 300 metros y sin posibilidad de comunicarse con ella mientras continúa la investigación

La causa que involucra a Facundo Moyano sumó este viernes un nuevo capítulo. La Fiscalía rechazó el pedido de su defensa para levantar las restricciones y resolvió que el exdiputado continúe sin poder acercarse a menos de 300 metros de Candela Arizaga ni comunicarse con ella por ningún medio mientras avance la investigación. 

La decisión llama la atención porque fue adoptada incluso después de que la propia joven negara haber sido víctima de violencia y manifestara ante la Justicia su intención de retomar la relación con Moyano. Su abogado había utilizado precisamente esas declaraciones para solicitar que se dejaran sin efecto las medidas, pero la Fiscalía consideró que todavía deben mantenerse. 

El episodio que originó la causa ocurrió durante la madrugada del martes en el barrio porteño de Belgrano. Arizaga, de 23 años, salió del edificio donde se encontraba con Moyano y fue vista corriendo semidesnuda y descalza por avenida del Libertador. Vecinos alertaron a la Policía y posteriormente comenzaron a circular videos en los que se observa al dirigente sindical corriendo detrás de ella e intentando alcanzarla. 

Moyano fue detenido horas después y quedó imputado por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en contexto de violencia de género. Tras declarar recuperó la libertad, aunque sujeto a restricciones, entre ellas la prohibición de acercamiento y contacto que ahora la Fiscalía decidió ratificar. 

La investigación tuvo luego un giro importante. Arizaga declaró inicialmente que Moyano no la había golpeado y posteriormente amplió su testimonio ante la Fiscalía especializada en violencia de género. Allí sostuvo que había sufrido un episodio de salud mental que vinculó al consumo de cocaína y volvió a desligar a su pareja de una agresión. También manifestó expresamente que quería volver a verlo. 

La defensa de Moyano aprovechó esa nueva declaración para plantear que ya no existían razones para mantener las restricciones. Argumentó además que la joven había señalado en dos oportunidades que mantenían un vínculo cordial y que nunca había sufrido agresiones físicas o verbales por parte del dirigente. Incluso reconoció que todavía era prematuro pedir el archivo definitivo de la causa, pero reclamó que al menos se permitiera nuevamente el contacto entre ambos.

La Fiscalía tomó otra posición: la voluntad de Candela de retomar la relación no alcanza, por ahora, para levantar una medida de protección dispuesta dentro de una investigación penal. Por eso Moyano deberá continuar manteniendo una distancia mínima de 300 metros y tampoco podrá llamarla, enviarle mensajes ni contactarla mediante terceros o redes sociales. 

La causa, por lo tanto, no quedó cerrada ni se cayó a raíz de la nueva declaración de Arizaga. Moyano sigue imputado y la Justicia continuará analizando las imágenes, testimonios y demás elementos reunidos para determinar qué ocurrió aquella madrugada en Belgrano. 

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