Hallaron 35 ovejas muertas y recuperaron otras 54 durante un operativo rural
Los procedimientos se realizaron durante dos jornadas en establecimientos rurales de Paso del Sapo. Se recuperaron 54 ovinos vivos, hallaron 35 animales muertos y secuestraron armamento, municiones y elementos vinculados a la faena.
Un amplio operativo realizado entre el 10 y el 11 de junio en la zona de Paso del Sapo permitió recuperar decenas de ovinos y secuestrar armamento en el marco de una investigación por abigeato.
Las actuaciones fueron coordinadas por el funcionario de Fiscalía Jorge Kovacevich, bajo la supervisión de la fiscal jefa María Bottini, y estuvieron a cargo de la División Investigaciones Rurales de la Comarca Andina.
Como resultado de los procedimientos, se recuperaron 54 ovinos vivos y se constató la presencia de 35 animales muertos que presentaban las señales de propiedad de la parte denunciante.
Durante la primera jornada, los investigadores realizaron inspecciones en una estancia de la zona, donde identificaron al puestero del establecimiento y llevaron adelante controles en la vivienda, galpones y sectores destinados a la hacienda.
En el lugar fueron detectados 21 ovinos vivos pertenecientes al damnificado. De ese total, 16 fueron identificados de manera directa y otros cinco se encontraban mezclados con la majada del establecimiento. Los animales fueron restituidos en el lugar por disposición judicial.
Además, se secuestraron dos cueros ovinos recientes, una tijera de esquila y un teléfono celular que será sometido a peritajes.
En el mismo procedimiento también se incautó una pistola calibre .22 marca Saurio y 101 cartuchos de distintos calibres, además de nueve vainas servidas, elementos que no contaban con la documentación correspondiente para su tenencia.
Durante la tarde, las tareas se extendieron hacia puestos rurales secundarios, donde los efectivos detectaron la presencia de numerosos animales muertos. Debido a la falta de luz natural, la inspección fue retomada al día siguiente.
Ya en la segunda jornada, los investigadores constataron la existencia de 31 ovinos muertos. Según el informe técnico, la mayoría de los ejemplares presentaba las señales denunciadas por el propietario afectado.
Ante la sospecha de que parte de la hacienda sustraída había sido trasladada a campos vecinos, la Fiscalía solicitó ampliar los procedimientos. En un segundo establecimiento rural se hallaron otros dos ovinos muertos y 33 animales vivos pertenecientes al denunciante, que también fueron restituidos.
El balance final del operativo arrojó un total de 89 animales afectados: 54 ovinos vivos recuperados y 35 animales muertos constatados mediante actas periciales.
Las tareas demandaron un importante despliegue de personal de distintas dependencias policiales y unidades especializadas de la región para avanzar en el esclarecimiento del caso.