Homicidio del "Ojón" Medel en Puerto Madryn: confesó el crimen, aceptó más de 10 años de cárcel y recibió el perdón de la familia
En una emotiva audiencia de juicio abreviado a casi dos años del trágico hecho en el barrio 630 Viviendas, el autor reconoció haber efectuado los disparos. "Yo te perdono, de corazón te digo", expresó un familiar de la víctima ante el tribunal.
A dos años de conmocionar a la ciudad de Puerto Madryn, la causa por el homicidio de Marcelo "El Ojón" Medel llegó a una definición judicial este jueves mediante una audiencia de juicio abreviado. El acusado, identificado como Pablo A. García, de 25 años, reconoció ante la Justicia haber sido el autor material de los disparos que le costaron la vida a Medel y aceptó una pena de 10 años y 8 meses de prisión, sin la posibilidad de acceder a la libertad condicional, bajo la carátula de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
El crimen ocurrió el 10 de noviembre de 2024, alrededor de las 16:00 horas, en una plaza situada en las inmediaciones de las calles Magallanes y Héroes de Malvinas. En ese sector de juegos se encontraba Medel junto a Rafael Aidar Chávez, compartiendo un momento, cuando García apareció sorpresivamente por detrás de un paredón y abrió fuego con un arma calibre .380, efectuando al menos siete detonaciones. Uno de los proyectiles impactó de lleno en Medel, provocándole una grave lesión que derivó en un neumotórax masivo y, posteriormente, en su fallecimiento.
Durante la exposición, el imputado aclaró que los disparos en realidad estaban dirigidos contra Chávez -con quien mantenía rencillas previas- y reconoció que Medel no era el blanco de la agresión. "Pido perdón, me equivoqué", manifestó ante la jueza Marcela Pérez Bogado, expresando su pesar y asegurando estar dispuesto a afrontar las consecuencias de sus actos.
Un desgarrador e inesperado acto de perdón
El momento más conmocionante y significativo de la jornada procesal se produjo cuando un familiar de la víctima tomó la palabra para dirigirse directamente al condenado frente al estrado.
"Yo te perdono, de corazón te digo. He orado por vos para que puedas encontrarlo. Yo ya te perdoné", expresó el familiar con profunda entereza, marcando un hito en el proceso judicial.
Sin embargo, también le advirtió sobre la imprudencia de su accionar: "Disparaste en una plaza donde había gente y niños".
Y concluyó con un mensaje de reflexión: "El que te tiene que perdonar no soy yo, Dios te tiene que perdonar. Espero que reflexiones".
Ante este escenario, la jueza Marcela Pérez Bogado destacó que tanto el reconocimiento de responsabilidad como el pedido de disculpas constituían un paso fundamental dentro del proceso de duelo para que la familia lograra afrontar lo sucedido. "Que este sea el principio para empezar a sanar y seguir adelante", expresó la magistrada.
Por su parte, la Fiscalía -integrada por los fiscales Jorge Bugueño y Fernando Blanco- solicitó formalmente que el condenado sea declarado reincidente, cerrando de este modo un doloroso capítulo judicial marcado por la tragedia, la condena efectiva y un mensaje de perdón en medio del dolor.