Horror: encontraron muerta a una joven de 25 años que estaba desaparecida
El cadáver de Erika Antonella Álvarez fue hallado envuelto en bolsas en un basural de San Miguel de Tucumán, dos días después de haber sido vista por última vez. La fiscalía investiga el homicidio y aguarda pericias clave.
Un macabro hallazgo conmociona al sur de San Miguel de Tucumán: el cuerpo de una joven de 25 años que estaba desaparecida desde hace dos días fue encontrado en un basural del barrio Manantial Sur, informaron fuentes oficiales.
El cadáver fue hallado envuelto en bolsas de consorcio en un predio ubicado en la intersección de las calles William Bliss y Gerónimo Helguera, donde un grupo de mujeres que realizaba tareas de recolección advirtió la presencia del cuerpo y dio aviso a la Policía.
Tras el arribo de los efectivos, intervino el Ministerio Público Fiscal y se activó el protocolo por homicidio. La causa quedó a cargo de la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, conducida por la fiscal María del Carmen Reuter. Diversas divisiones del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) trabajaron en el lugar para recolectar pruebas y muestras biológicas.
Familiares de la víctima llegaron al lugar luego de enterarse del hallazgo a través de las redes sociales. El padre y una hermana identificaron el cuerpo mediante tatuajes y señas particulares. Así confirmaron que se trataba de Erika Antonella Álvarez, una joven que vivía en la zona y que estaba desaparecida desde hacía 48 horas.
Los familiares no habían radicado una denuncia por desaparición, ya que Álvarez solía ausentarse de su domicilio de manera habitual.
Por disposición de la fiscal Reuter, el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial, donde el Cuerpo Médico Forense realizó la autopsia correspondiente. El informe preliminar confirmó que la joven fue asesinada con extrema violencia.
La causa de muerte fue un traumatismo craneofacial con luxación cervical, lo que indica que recibió golpes fuertes en la cabeza y la cara, además de una lesión letal en las vértebras del cuello. Se estima que el crimen habría ocurrido entre 36 y 40 horas antes del hallazgo.
Con esta información clave, la fiscalía avanza ahora con el análisis de las pruebas recolectadas. Los investigadores aguardan los resultados de pericias complementarias, que serán determinantes para reconstruir las últimas horas de la víctima y avanzar en la identificación de sospechosos.