Horror: mató a su pareja y luego intentó quitarse la vida
El hecho ocurrió en el barrio Center de Reconquista. La víctima, de 52 años, fue asesinada a golpes y puñaladas. El agresor permanece internado en terapia intensiva bajo custodia policial.
Un grave hecho de violencia de género conmocionó este lunes a la ciudad de Reconquista, en la provincia de Santa Fe, donde un hombre asesinó a su pareja y luego intentó quitarse la vida.
El episodio ocurrió cerca de las 9:00 en una vivienda ubicada sobre el Pasaje 42/44 al 2600, entre calle 57 y pasaje 55/57, en el barrio Center, en la franja noreste de la ciudad. La víctima fue identificada como Analía Colomer, una empleada doméstica de 52 años.
Según la información policial, el agresor llegó al domicilio de su pareja, comenzaron a discutir y luego la atacó con un palo y un cuchillo. Vecinos del sector escucharon los gritos de auxilio y dieron aviso al 911.
Al ingresar al lugar, los efectivos encontraron el cuerpo de Colomer en el garaje, cerca de la puerta de entrada. De acuerdo a lo informado, la mujer presentaba golpes en la cabeza y varias puñaladas en distintas partes del cuerpo.
El presunto autor fue identificado como José María García, un carnicero de 54 años. Algunos vecinos señalaron que el acusado "iba y venía a la casa" y que había protagonizado episodios anteriores de violencia de género.
En el interior de la vivienda, dentro de una pileta, la Policía encontró a García con un cable atado al cuello y sujeto a un chulengo metálico, sumergido en el fondo. El hombre fue rescatado y recibió maniobras de primeros auxilios hasta la llegada de una ambulancia, que lo trasladó al Hospital Central de Reconquista.
El agresor permanece internado en terapia intensiva, con pronóstico reservado y bajo custodia policial.
La causa quedó a cargo del fiscal Valentín Hereñú, quien ordenó la autopsia del cuerpo de la víctima. El hecho es investigado bajo la carátula de femicidio seguido de tentativa de suicidio.
En el lugar trabajó personal del Departamento Científico Forense de la PDI, un médico policial y efectivos de Trata de Personas, quienes realizaron el relevamiento correspondiente y secuestraron un arma blanca que sería la utilizada en el crimen.