Inauguraron en Comodoro el primer museo médico de la Patagonia: rescataron piezas históricas del hospital de Astra

El espacio funciona en la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación y reúne equipamiento, mobiliario y elementos recuperados de distintos centros de salud de la región.

Comodoro Rivadavia ya cuenta con su propio museo médico, un espacio único en la Patagonia que fue inaugurado recientemente y que reúne materiales históricos vinculados a la salud, muchos de ellos rescatados de lugares que estaban en abandono.

El impulsor del proyecto explicó que la iniciativa surgió a partir de una colección personal que fue creciendo con los años. "Este museo nace con una concepción de guardado de material que tenía personalmente en mi acervo, de lo coleccionado a lo largo de años de trabajo", relató.

Según detalló, se trataba de elementos que iban siendo descartados pero que conservaban valor histórico. "En un momento determinado sobrepasaba mi capacidad de contención y entonces lo coloqué en un armario acá en el ingreso a la asociación", contó.

Con el tiempo, ese espacio comenzó a llamar la atención. "A la gente le gustaba y alguien me sugirió: ‘¿Por qué no haces un museo?'", recordó. A partir de esa idea, el proyecto tomó forma.

La propuesta fue presentada ante la comisión directiva de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación, donde actualmente funciona el museo. "Le propuse la creación del museo, esto fue aprobado por asamblea y me nombraron director", explicó.

Además, se incorporó una figura clave para el desarrollo del espacio: la museóloga Pilar Mazo. "Es una pieza vital para el funcionamiento del museo", destacó.

Uno de los primeros objetivos fue rescatar materiales históricos en riesgo de perderse. En ese sentido, el foco estuvo puesto en el hospital de Astra. "Lo vimos que era una pena que se viniera abajo y que se perdiera todo lo que había ahí", señaló.

Con autorización de la cooperativa de servicios públicos, pudieron ingresar al edificio y recuperar distintos elementos. "Retiramos los azulejos, las lámparas, el material y lo cargamos acá", explicó.

Incluso, el espacio donde hoy funciona el quirófano del museo era originalmente un patio abierto. "Lo cerramos y completamos el funcionamiento de quirófano", indicó.

El armado del museo también implicó un importante trabajo artesanal. "El trabajo con carpintería ha sido bastante arduo", agregó, en referencia a la construcción de los armarios donde hoy se exhibe el material.

El resultado es un espacio que no solo preserva historia médica, sino que también tiene un componente estético. "Tiene un contenido artístico, se lo debemos a Pilar", destacó.

El proyecto también contó con el aporte de numerosos profesionales de la salud. "La colaboración de los colegas ha sido fundamental, muchos han hecho su aporte", afirmó.

Finalmente, remarcó el valor del museo a nivel regional: "Es el primero de la Patagonia y el segundo del país y Latinoamérica".

Con orgullo, el equipo que impulsó la iniciativa celebra la apertura de un espacio que busca preservar la memoria sanitaria de la región y poner en valor el trabajo de generaciones de profesionales.

Esta nota habla de: