Medio ambiente

Incendios en la Patagonia: denuncian que el ajuste de Milei agrava la crisis ambiental

Organizaciones y referentes vinculados a la defensa ambiental coinciden en que la política de ajuste de la gestión de Javier Milei debilitó la prevención y la respuesta ante los incendios forestales en la región patagónica. Señalan recortes presupuestarios, desmantelamiento de organismos y reformas legales como factores que profundizan el riesgo y la vulnerabilidad.

Un incendio de gran magnitud continúa arrasando la Comarca Andina de Chubut, con bosques nativos destruidos y viviendas afectadas. Lejos de tratarse de un hecho excepcional, sectores denuncian que esta situación es consecuencia directa de la política del gobierno nacional, que ejecuta un ajuste presupuestario, desmantela organismos ambientales y promueve reformas que favorecen intereses económicos concentrados.

El recorte al Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) es una de las claves. Con menos presupuesto, personal precarizado, falta de equipamiento y recursos escasos, las brigadas enfrentan condiciones extremas frente a incendios cada vez más intensos, en un contexto agravado por la crisis climática. A esto se suman jornadas extenuantes, contratos temporarios y bajos salarios.

Desde noviembre, el Servicio Meteorológico Nacional y el SNMF habían advertido por alto riesgo ígneo debido a sequía, ola de calor y vegetación seca. Las condiciones estaban dadas para una propagación acelerada de focos, en una región donde el 95 % de los incendios tienen origen humano.

El ajuste también va acompañado de una ofensiva sobre los bosques nativos. El gobierno impulsa reformas en la Ley de Tierras y el régimen de Manejo del Fuego que eliminan restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros, incluso en zonas fronterizas, y habilitan el cambio de uso productivo de suelos incendiados. Estas modificaciones benefician a terratenientes, petroleras, mineras, grupos inmobiliarios y fondos de inversión.

Actualmente, más de 12,5 millones de hectáreas en Argentina están en manos extranjeras, muchas de ellas en la Patagonia, donde se concentran capitales británicos, qataríes, emiratíes, chinos e italianos. En paralelo, los parques nacionales y zonas protegidas sufren pérdida de cobertura estatal y desfinanciamiento.

La situación en Chubut, con focos activos en Puerto Patriada, El Hoyo, El Bolsón y Bariloche, expone un escenario donde la precarización de los brigadistas, el debilitamiento de los organismos de control y la apertura del mercado de tierras forman parte de una misma política orientada a facilitar el avance de grandes intereses económicos.

Los incendios no son una fatalidad inevitable. La pérdida de bosque nativo, los riesgos para comunidades y pueblos originarios, y la falta de una respuesta estatal adecuada son parte de una problemática estructural que se profundiza con las decisiones políticas actuales.

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