Investigan a una tesorera del Banco Nación por el presunto desvío de $40 millones
La empleada fue imputada por peculado tras detectarse un faltante millonario. Sospechan que utilizó el dinero para pagar deudas personales.
La Justicia federal investiga a una empleada del Banco Nación en San Pedro, provincia de Buenos Aires, por el presunto desvío de 40 millones de pesos mediante maniobras irregulares con fondos del tesoro de la entidad.
La mujer, de 36 años se desempeñaba como tesorera y responsable de cajas. La causa se inició el 16 de octubre del año pasado, cuando un control interno detectó inconsistencias en el dinero en efectivo. Un día después, la Gerencia Zonal confirmó el faltante millonario.
A partir de allí, la fiscalía reunió pruebas clave, entre ellas registros de cámaras de seguridad, documentación bancaria y testimonios de empleados, que permitieron reconstruir las maniobras.
Uno de los hechos investigados ocurrió el 31 de julio, cuando la acusada habría retirado dinero del "tesoro reserva", lo ocultó entre sus prendas y se retiró del banco. Posteriormente, habría realizado un pase de fondos por 10 millones de pesos con el objetivo de encubrir el faltante.
Días más tarde, el 8 de agosto, se le atribuye haber extraído fajos de billetes del "tesoro libre" para cancelar deudas personales de tarjetas de crédito por unos 16 millones de pesos, acompañando la operación con movimientos contables para simular equilibrio en los registros.
Según los investigadores, las imágenes de las cámaras coinciden en fechas, montos y horarios con comprobantes de pago a nombre de la imputada.
El expediente también incluye testimonios de trabajadores del banco. Uno de ellos relató que, el día del arqueo, la mujer se encontraba "consternada" y luego envió un mensaje en el que decía: "Me voy a matar porque los arruiné, te quiero y no quise hacer mal a nadie, no sé lo que pasó".
La imputación fue presentada por el fiscal federal Matías Felipe Di Lello y formalizada por el juez Carlos Villafuerte Ruzo, quien dispuso el embargo de la vivienda de la acusada, su inhibición de bienes y un plazo de 90 días para profundizar la investigación.
La causa fue encuadrada como "peculado", delito que prevé penas de entre 2 y 10 años de prisión e inhabilitación absoluta perpetua. Por el momento, la investigación se centra en la tesorera, aunque no se descartan posibles fallas en los controles internos.