Jesica Cirio se complica: no la detuvieron, pero le prohibieron salir del país y sigue investigada por lavado
El fiscal pidió detenerla y el juez dijo que no, pero le impuso la prohibición de salir del país y de alejarse de su domicilio. La causa por lavado de dinero sigue abierta, su defensa pelea para anular el video de los dólares y un peritaje clave define todo a mediados de julio.
La situación judicial de Jésica Cirio sumó un capítulo delicado. El fiscal federal Sergio Mola había pedido su detención (y la de su exmarido, Martín Insaurralde) en la causa que los investiga por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. El juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, rechazó ese pedido por considerarlo prematuro, pero igual le apretó el cerco: le prohibió salir del país y le ordenó no alejarse más de 50 kilómetros de su domicilio sin autorización.
La misma restricción alcanza a Insaurralde, a la modelo Sofía Clerici, a los dos hijos del exintendente, a un sobrino y a un excuñado. Sobre Cirio, Insaurralde y Clerici ya pesaba además una inhibición general de bienes. Es decir, no hay detención, pero tampoco libertad de movimientos: la conductora quedó con la causa encima y bajo control judicial.
Conviene aclarar un punto que muchos medios mezclan. El enriquecimiento ilícito es un delito que solo puede cometer un funcionario público, y Cirio nunca lo fue. Por eso a ella no se la investiga como autora de ese delito, sino por la otra figura del expediente: el lavado de activos, que no exige ningún cargo público y lo puede cometer cualquiera. La Justicia busca determinar si participó en maniobras de blanqueo y si puede justificar el origen de su patrimonio.
El expediente, que nació en 2023 con el escándalo del yate en Marbella (el "Yategate"), se reactivó este mes por los videos que publicó La Nación, donde se ve a Cirio en el vestidor de la casa que compartía con Insaurralde en San Vicente mostrando fajos de dólares guardados en cajones, bolsas y valijas. Según los cálculos de los investigadores, en esas imágenes podría haber alrededor de 10 millones de dólares.
Lejos de quedarse quieta, la defensa de Cirio pasó a la ofensiva. Sus abogados le pidieron al juez que el video sea excluido de la causa y que no pueda usarse como prueba en ninguna instancia. El argumento es directo: sostienen que es el único elemento nuevo que reabrió las medidas en su contra, que fue obtenido mediante una extorsión y un acceso ilegítimo a su celular, y que si se anula, queda sin sustento cualquier futura indagatoria o procesamiento. En su descargo público, la conductora ya había dicho que el dinero proviene de su actividad privada desde los 18 años, que los videos tienen "manipulaciones digitales" y que ella misma es víctima de una extorsión que denunció hace más de un año.
Todo, sin embargo, está en pausa hasta una fecha clave. La causa espera un peritaje contable de 75 puntos sobre la evolución patrimonial de los imputados, que ya tiene un avance del 91% y terminaría alrededor del 17 de julio. Ese informe va a definir si Cirio, Insaurralde y el resto pueden justificar sus gastos. Recién después, la fiscalía prepararía un nuevo pedido de indagatoria.
Hay un dato que matiza el clima de "se complica" y que casi nadie cuenta: para Cirio puntualmente, el juez viene siendo más cauto que duro. Armella marcó que la fiscalía nunca precisó qué hecho concreto ni qué calificación legal le adjudica, y que no pidió su indagatoria durante tres años. En paralelo, el video todavía no fue peritado para descartar que esté editado, incluso con inteligencia artificial.
Por ahora, lo que hay es eso: una imputada que no fue detenida pero no puede irse del país, una prueba central en disputa y un peritaje que, a mediados de julio, puede inclinar la balanza para cualquiera de los dos lados. Rige, como siempre en esta etapa, la presunción de inocencia.