Joaquín Sabina se despidió para siempre de los escenarios con un concierto histórico en Madrid

A los 76 años, el cantautor español cerró su gira "Hola y Adiós" con un show cargado de emoción en el Movistar Arena. "Este concierto es el último de mi vida y el más importante", dijo ante miles de personas.

Joaquín Sabina, una de las figuras más emblemáticas de la música en español, se despidió definitivamente de los escenarios en una noche que quedará grabada en la memoria de sus seguidores. El Movistar Arena de Madrid fue el escenario elegido para el cierre de su gira "Hola y Adiós", el broche final a más de cinco décadas de carrera.

"Este concierto en Madrid es el último de mi vida y, por tanto, el más importante. El que en unos años recordaré con más emoción", expresó Sabina ante un estadio repleto, dando paso a un show profundamente emotivo, donde repasó buena parte de su obra.

A los 76 años, el músico nacido en Úbeda se tomó varios minutos para agradecer al público que lo acompañó durante toda su trayectoria. En sus redes sociales también dejó un mensaje que resumió el sentir de la noche:"Ha sido un adiós enormemente agradecido porque he ido viendo, al vivir y viajar, cómo han viajado y crecido mis canciones y yo con ellas... Todo eso tengo que agradecéroslo a vosotros, porque sin vosotros las canciones no existirían. Gracias eternas".

Durante el concierto, Sabina recorrió distintas etapas de su discografía, desde "Yo me bajo en Atocha" hasta clásicos como "Princesa", con arreglos renovados y una puesta escénica imponente que acompañó la carga emotiva de la noche.

Un legado inmenso

Con más de una decena de discos de estudio, giras internacionales y un prestigio consolidado, Sabina deja atrás los grandes escenarios, pero no así su lugar en la cultura popular. Su obra -que mezcla poesía, bohemia, crítica social y narrativa urbana- marcó a varias generaciones en España, Argentina y toda Latinoamérica.

Desde su debut en 1978 con "Inventario", pasando por obras maestras como "19 días y 500 noches", el cantautor construyó un repertorio que trascendió el tiempo y las modas, convirtiéndose en un referente indiscutido de la música en español.

El público madrileño lo despidió de pie, en un aplauso sostenido que pareció no terminar nunca. Sabina, visiblemente emocionado, levantó el sombrero por última vez y dejó una frase que atravesó a todos:"Cómo han conseguido mis canciones colarse en la memoria sentimental de tantas generaciones... Ese misterio me lo llevo grabado para siempre".

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