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La burrada de Caputo: habló de 300 mil toneladas de uranio en Argentina y las cifras oficiales identificadas rondan las 35 mil

Santiago Caputo volvió a encender el debate minero en Argentina con una afirmación que rápidamente generó ruido entre especialistas y usuarios en redes sociales. El principal asesor político de Javier Milei aseguró en X que el país tiene "300 mil toneladas de uranio bajo tierra" y lanzó una frase de alto impacto político: "Chubut podría ser la próxima Neuquén".

El problema es que las cifras oficiales conocidas están muy lejos de ese número.

Según datos publicados por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), Argentina cuenta con alrededor de 33.650 toneladas de recursos identificados y recuperables de uranio. Otros informes técnicos nacionales elevan esa cifra hasta unas 36.000 toneladas considerando distintos proyectos en evaluación y exploración, pero ninguna fuente oficial relevante se acerca siquiera a las 300 mil toneladas mencionadas por Caputo.

La diferencia no es menor: el número difundido por el asesor presidencial multiplica casi por diez los recursos oficialmente identificados en el país.

La referencia más utilizada a nivel internacional para este tipo de estadísticas es el "Red Book", el informe elaborado conjuntamente por la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE (NEA) y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), donde cada país informa sus recursos y reservas de uranio. Allí tampoco aparecen cifras cercanas a las planteadas por Caputo.

En Argentina, los principales depósitos conocidos se encuentran en Chubut, Mendoza y Salta. Dentro de Chubut, uno de los proyectos históricamente más importantes es Cerro Solo, ubicado en cercanías de Gastre, además de Laguna Salada, donde recientemente comenzaron nuevos trabajos de exploración impulsados por la minera canadiense Jaguar Uranium.

El contexto explica por qué el tema volvió al centro de la escena. En las últimas semanas se publicaron nuevos cateos para uranio y tierras raras en el departamento Escalante, cerca de Comodoro Rivadavia, mientras empresas extranjeras avanzan con exploraciones en distintos puntos de la provincia.

Caputo utilizó ese escenario para instalar la idea de un "Vaca Muerta del uranio", comparando el potencial minero de Chubut con el boom hidrocarburífero de Neuquén. Pero el número que eligió para sostener el argumento no coincide con las cifras oficiales actualmente disponibles.

Eso no significa necesariamente que Argentina no pueda tener potencial geológico mayor al hoy identificado. En minería existen diferencias entre recursos identificados, inferidos, especulativos o potenciales. Sin embargo, Caputo no aclaró el origen de las 300 mil toneladas que mencionó ni citó ninguna fuente técnica que respalde esa estimación.

En redes sociales no tardaron en aparecer las ironías. Muchos usuarios señalaron que "El Mago del Kremlin", como suele apodarse a Caputo por su influencia política dentro del Gobierno, quizá necesite mejores asesores en temas mineros antes de intentar vender a Chubut como la próxima Vaca Muerta nuclear.

La frase generó además cuestionamientos vinculados a la situación legal de la minería en Chubut, donde sigue vigente la Ley XVII Nº 68 (ex Ley 5001), que prohíbe la minería metalífera a cielo abierto y el uso de cianuro.

Mientras tanto, el debate sobre el uranio vuelve a crecer en la Patagonia. Y junto con él, también crecen las dudas sobre los números que se utilizan para impulsarlo.

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