La confianza del consumidor volvió a caer en agosto por el deterioro de la situación personal
El índice de la Universidad Torcuato Di Tella retrocedió 1,1% respecto de julio. Aunque mejoraron levemente las expectativas a futuro, la percepción sobre la situación actual y la disposición a realizar compras importantes continúan en baja.
La confianza de los consumidores argentinos volvió a caer en agosto. Así lo reflejó el Índice de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, que registró una baja del 1,1% respecto de julio y se ubicó en 40,2 puntos.
El relevamiento, realizado por Poliarquía Consultores entre el 4 y el 13 de agosto en 40 grandes centros urbanos, mostró que la mejora de algunas variables macroeconómicas aún no logra traducirse en un mayor optimismo entre los hogares.
La caída se produjo luego del retroceso del 4,8% registrado en julio, lo que consolidó una tendencia de debilitamiento del indicador tras las mejoras observadas durante mayo y junio.
No obstante, el informe marcó un dato positivo: en la comparación interanual el índice subió 0,7%, cortando una racha de ocho meses consecutivos de caídas.
Uno de los aspectos que más incidió en el resultado fue el deterioro de las Condiciones Presentes, subíndice que evalúa cómo perciben los encuestados su situación económica y la del país. Este componente cayó 3,2% respecto del mes anterior y quedó en 33,1 puntos.
En contraste, las expectativas futuras mostraron una leve mejora del 0,4% mensual y del 2,4% interanual, alcanzando los 47,4 puntos, el nivel más alto entre los componentes del índice.
El estudio también reveló diferencias según la región y el nivel de ingresos. La mayor caída se registró en el interior del país (-3,79%), aunque esa región mantiene el índice más elevado, con 43,8 puntos. En tanto, la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires mostraron leves incrementos.
Por otra parte, los hogares de menores ingresos mejoraron 2,1% respecto de julio, mientras que entre los sectores de mayores ingresos el indicador descendió 1,8%.
Otro dato que preocupa es la disposición para adquirir bienes durables, como electrodomésticos o automóviles, que volvió a retroceder 4% durante agosto. El informe atribuye esta situación a las altas tasas de interés, el elevado costo del financiamiento y la pérdida de poder adquisitivo.
Según el director del CIF, Sebastián Auguste, el punto más alto del índice durante la gestión de Javier Milei se registró en enero de 2025 con 47,38 puntos. Desde entonces, la confianza del consumidor acumuló una caída del 15,1%, aunque todavía se mantiene por encima del piso registrado en enero de 2024.