Homenaje

La historia de Mortero, el perro que acompañó a una unidad en Malvinas

Un veterano de Malvinas recordó la historia del animal que viajó oculto al conflicto, permaneció durante los combates y regresó junto a la tropa.

En el marco de un nuevo aniversario de la Guerra de Malvinas, el veterano Luis Agüero compartió una historia poco conocida pero profundamente emotiva: la de "Mortero", un perro callejero que acompañó a los soldados argentinos durante el conflicto y regresó al continente junto a ellos.

"Esa mascota fue con nosotros a Malvinas, era nuestro perro callejero Mortero", relató. Según explicó, el animal no tenía nombre en el regimiento, pero lo bautizaron durante la guerra. "Era el pichicho nuestro, nos acompañaba en los relevos de guardia y en las salidas al terreno", recordó.

El episodio que marcó su historia ocurrió al momento de partir hacia las islas. "Cuando nos preparamos para embarcar, él ya estaba acostumbrado a subirse a los camiones. Llegamos al aeropuerto y en un descuido subió al avión", contó. Así, el perro llegó a Malvinas junto a los soldados y permaneció durante todo el conflicto.

"Él estuvo los 74 días, en realidad fueron más porque nosotros regresamos el 21 de junio del ‘82", explicó Agüero. Tras la rendición, incluso volvió como prisionero de guerra. "Pasamos por cuatro barcos y él con nosotros", detalló.

En ese contexto, recordó un momento tenso con las fuerzas británicas. "Al principio no querían traerlo y hubo como una rebelión de los soldados porque él era parte de nuestra unidad", afirmó. Finalmente, lograron que viajara con ellos, aunque bajo una condición: "Si mordía a alguien, lo tiraban al mar".

Durante la guerra, Mortero cumplió un rol clave para los soldados. "Era nuestra temprana alerta cuando había ataques aéreos o terrestres", señaló. También acompañaba a las patrullas y recorría las posiciones en primera línea.

Con el paso del tiempo, su historia fue recuperada y homenajeada. Agüero impulsó la realización de una maqueta y luego una escultura en su honor. "La colocamos en un acto muy emotivo en la plaza de armas del regimiento", contó.

Tras el regreso al país, el perro permaneció un tiempo en la unidad militar, hasta que fue adoptado por la familia de un oficial.

Pese a ello, su recuerdo sigue presente entre quienes compartieron la guerra con él. "Vive permanentemente en nuestros corazones", expresó Agüero, quien destacó que su historia también fue llevada a un libro para niños, manteniendo viva la memoria de aquel compañero inesperado que estuvo en Malvinas junto a los soldados.

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