Acuerdo

La paritaria petrolera cerró con una suma $380 mil y un bono extraordinario

El acuerdo incluye $380.000 mensuales desde febrero y un bono extraordinario a pagar en dos cuotas. El Sindicato de Petroleros Privados reconoció las dificultades para negociar.

El Sindicato de Petroleros Privados de Chubut alcanzó un nuevo acuerdo paritario con las cámaras empresariales que contempla sumas no remunerativas, un bono extraordinario y una revisión futura, con el objetivo de sostener el ingreso de los trabajadores durante los próximos meses.

La negociación se desarrolló durante varias semanas, con cuartos intermedios y discusiones intensas entre las partes. Según explicó el gremio, las condiciones económicas y la retracción de inversiones obligaron a priorizar un esquema transitorio, que permita garantizar ingresos sin comprometer la continuidad laboral en una región golpeada por la baja en la actividad hidrocarburífera.

El acuerdo establece el pago de una suma mensual de 380.000 pesos no remunerativos a partir de febrero, que se mantendrá hasta la apertura de la próxima paritaria. Además, se incorporó un bono extraordinario de 500.000 pesos, que será abonado en dos cuotas, durante los meses de abril y julio.

En diálogo con La Petrolera, el secretario general del gremio de petroleros convencionales, Jorge Ávila, destacó el esfuerzo realizado durante la negociación y explicó los principales puntos del acuerdo. "Fue una paritaria dura, compleja, pero logramos un cierre que lleva algo para la gente. Son 380 mil pesos mensuales desde febrero y un bono de 500 mil pesos en dos cuotas, para reforzar el bolsillo de los trabajadores en estos meses difíciles", afirmó.

El dirigente sindical sostuvo que el acuerdo es un anticipo de lo que se discutirá en la próxima paritaria anual, prevista para marzo. Allí, las sumas no remunerativas pasarían a integrarse al salario, bajo los nuevos porcentajes que se negocien con las empresas, en función del escenario económico y productivo.

Un acuerdo en medio de la caída de la actividad

El contexto en el que se firmó la paritaria estuvo atravesado por una fuerte caída de la actividad en la Cuenca del Golfo San Jorge. Ávila advirtió que muchas empresas redujeron operaciones y que, en algunos casos, ni siquiera existían interlocutores formales para avanzar en las discusiones, lo que complejizó aún más el proceso.

Asimismo, el dirigente gremial subrayó que una de las principales preocupaciones fue evitar que la crisis impactara directamente en los salarios. Por ese motivo, se descartaron propuestas iniciales consideradas insuficientes y se insistió en la necesidad de incluir un bono que funcionara como respaldo económico para los trabajadores durante los meses más difíciles.

El secretario general recordó que las primeras ofertas rondaban los 180.000 pesos mensuales y no contemplaban el pago del bono. Frente a ese escenario, el sindicato endureció su postura y dejó en claro que no estaba dispuesto a resignar ingresos, aun en un contexto de menor actividad y reducción de inversiones.

"Nosotros no vamos a negociar nunca el salario de los trabajadores", sostuvo Ávila, al explicar que el objetivo central fue recomponer el poder adquisitivo luego de los despidos y suspensiones registrados en distintos sectores.

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