rawson

"Lo que me pasó NO fue un accidente": El médico comodorense Pablo De Mónaco, a ocho meses de la maniobra que casi lo mata

Este martes se definirá si el conductor responsable accede o no a una probation.

A horas de participar de la audiencia judicial en Rawson que definirá si el conductor responsable accede o no a una probation, Pablo De Mónaco reconstruye lo ocurrido el 25 de marzo, el día que su vida cambió para siempre. Su testimonio, atravesado por el dolor, la recuperación y la búsqueda de justicia, vuelve a poner en debate la responsabilidad vial y las consecuencias de una conducta imprudente.

Pablo recuerda poco del impacto: "Mi memoria vuelve recién en terapia. Me desperté ahí, con una pierna menos, todo el cuerpo doliéndome y la noticia de que tenía que entrar otra vez al quirófano". Desde entonces, su vida se transformó en un camino diario de rehabilitación: aprender a usar la prótesis, recuperar movilidad, fortalecer el cuerpo y sostener terapias múltiples -kinesiología, terapia ocupacional, acupuntura- que le permiten, paso a paso, volver a estar con su familia.

Sobre lo ocurrido aquel 25 de marzo, es contundente: "Lo que me pasó NO fue un accidente. Un accidente es algo inevitable. Esto fue una maniobra temeraria e imprudente, hecha a sabiendas de que era una infracción grave. Fue una decisión tomada por la otra persona y casi me cuesta la vida".

Pablo reconoce que sobrevivió por muy poco: "Estoy vivo porque fue cerca del Hospital de Rawson y porque los médicos estuvieron a la altura. Si esto pasaba más lejos, probablemente el final era trágico". Hoy, su presencia en la audiencia no es casual: "Quiero que me vean. Que entiendan que detrás de un expediente hay una persona que hace equilibrio para dar dos pasos. Quiero que la Justicia escuche a la sociedad, que sepa que este tipo de conductas no pueden quedar sin consecuencia".

Frente a la posibilidad de que el conductor obtenga una probation, su postura es clara: "Suena a poco ejemplificador. La maniobra que casi me mata fue temeraria, y para nosotros es fundamental que asuma su responsabilidad y su culpa. No es un castigo por venganza: es justicia. Es marcar un antecedente para que esto no vuelva a pasar".

El mensaje que quiere dejar es simple y directo: "La imprudencia mata. No es un juego. Si alguien decide infringir una norma, tiene que hacerse cargo. Yo estoy poniendo todo para reconstruir mi vida. Lo mínimo es que quien me la destruyó asuma su responsabilidad". 

Esta nota habla de: