Comodoro Rivadavia

"Los chicos no pueden seguir perdiendo actividades": el reclamo de las familias del Centro de Día

Aseguran que las bajas temperaturas y las condiciones del espacio obligan a suspender actividades fundamentales para los usuarios. Piden una respuesta inmediata para evitar que los talleres se interrumpan durante el invierno.

Familiares de usuarios del Centro de Día de Salud Mental de Comodoro Rivadavia volvieron a reclamar soluciones por el estado del tercer piso del edificio, un espacio donde se desarrollan gran parte de las actividades grupales y que, según denuncian, no reúne las condiciones necesarias para afrontar la temporada invernal.

En diálogo con ABC Diario, Ana Laura Galante explicó que se trata de un reclamo que vienen realizando desde hace tiempo sin obtener una solución definitiva.

"Lo que estamos pidiendo es poder solucionar el tema del tercer piso. Es algo que ya venimos reclamando hace tiempo, sin respuestas. Hemos recibido promesas de que iban a buscar otro edificio o reubicar a los chicos, pero seguimos esperando", señaló.

Según detalló, en ese sector se realizan actividades como yoga, asambleas, desayunos y otros encuentros grupales fundamentales para los usuarios del Centro de Día.

"Cuando llegan los días fríos se corta gran parte de la actividad que se realiza en ese espacio. Hacer yoga con campera y todos abrigados es muy difícil. Además, es un lugar donde no da mucho el sol y siempre hace frío", explicó.

Galante indicó que las familias presentaron notas ante el Hospital Regional, del cual depende el Centro de Día, y reconoció que se realizaron algunos arreglos. Sin embargo, sostuvo que el problema principal continúa sin resolverse.

"Los chicos necesitan estar en un lugar apto para poder hacer sus talleres. Si no, tienen que suspender actividades y lamentablemente no tienen otro lugar donde ir", afirmó.

También remarcó las dificultades que implica trasladar a los usuarios a otros espacios.

"Muchas veces pueden llevarlos a otros lugares, pero ellos ya están acostumbrados a venir acá, saben cómo manejarse con el colectivo y conocen el recorrido. Moverlos implica toda una logística y genera complicaciones", sostuvo.

La familiar contó además que su hermano asiste al Centro de Día desde hace aproximadamente diez años y consideró que la salud mental suele quedar relegada frente a otras prioridades.

"Es un edificio que tiene muchos años. Se arregla una cosa y se rompe otra. A veces sentimos que la salud mental no es una prioridad y siempre quedamos en el último escalón", expresó.

A través de la organización de familias Fusamed, los allegados de los usuarios han realizado distintas actividades para recaudar fondos, entre ellas bingos, eventos solidarios y participación en la Carrera de Salud Mental.

Con esos recursos colaboran habitualmente con desayunos y materiales para los talleres. Sin embargo, aseguran que las reparaciones estructurales exceden sus posibilidades.

"Nosotros nos ofrecimos para ayudar y preguntamos qué se necesitaba, pero nos dijeron que eso corresponde al Hospital. Entonces siempre estamos con las manos atadas", concluyó.

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