Lumilagro dejó de fabricar termos en Argentina tras 83 años y ahora producirá en China
La histórica empresa argentina redujo su producción local tras una caída del 50% en las ventas. Cerró su planta de vidrio, achicó su plantilla de trabajadores y comenzará a fabricar termos de acero en China.
Después de más de ocho décadas produciendo en el país, la empresa Lumilagro dejó de fabricar termos en Argentina y modificó su modelo de negocio. La histórica marca, fundada en 1941, atravesó una fuerte caída en sus ventas y decidió cerrar su planta de vidrio, reducir su personal y comenzar a importar parte de su producción desde el exterior.
La compañía, que llegó a ser la única fábrica de termos de vidrio de América, es conducida actualmente por la cuarta generación de las familias fundadoras Nadler y Suranyi. Su fundador fue Eugenio Suranyi, tío bisabuelo de Martín Nadler, actual director ejecutivo y propietario de la empresa.
En los últimos dos años, Lumilagro desvinculó a 170 trabajadores y redujo su estructura laboral. "En 2022 teníamos 220 trabajadores, pero en los últimos dos años tuvimos que reducir el plantel y 170 personas se fueron con retiro voluntario, fue un proceso dolorosísimo. Hoy nos quedamos con 50 personas directas y 50 indirectos", explicó Nadler.
El empresario recordó además el impacto personal que tuvo ese proceso: "Lloré al despedir a algunos trabajadores que me conocían desde los 5 años, pero entendieron que era por el futuro de la empresa".
La caída en las ventas fue uno de los factores centrales detrás de la decisión. Según indicó el directivo, la demanda de termos cayó un 50% y el mercado se vio afectado por el ingreso de productos del exterior. "Se consumen 4 millones de termos anuales en Argentina y sólo de Paraguay ingresaron 4 millones, más lo que ingresa por el norte", afirmó.
En ese contexto, Nadler cuestionó además la falta de controles sobre los productos que ingresan al país. "Son termos tóxicos y truchos, cuando están en contacto con agua caliente desprenden metales cancerígenos", aseguró. Y agregó: "Nos preocupa la salud de la gente, el Estado no dedica ni el mínimo esfuerzo para protegernos del contrabando".
El impacto también se reflejó en el cambio de hábitos de consumo. "En ventas estamos 50 y 50 entre acero y vidrio, cuando el vidrio siempre fue tres veces más que el acero. Nos golpeó mucho el contrabando. La caída de ventas es del 50%, pese a que cuando hay recesión aumenta la venta de termos porque el mate es de primera necesidad", sostuvo.
Frente a este escenario, la empresa decidió modificar su estrategia productiva. Actualmente ya no fabrica ampollas de vidrio en el país y comenzó a traerlas desde India y Vietnam, mientras que los termos de acero se producen en China.
"Hace 4 años decidimos fabricar en China, nos quisimos prevenir. Queríamos tener el mejor termo para mate del mundo", explicó Nadler. Según detalló, producir en el exterior les permite mejorar la escala y reducir costos. "Mandarlas a fabricar afuera es un salto en calidad por la economía de escala y el ahorro en el costo es de un 15%".
Pese a la decisión, el empresario dejó abierta la posibilidad de volver a producir en el país si cambian las condiciones. "Si vuelve a ser conveniente fabricar en Argentina, lo volveremos a hacer. Si sube el dólar me puede convenir volver a fabricar", señaló.
De cara al futuro, la compañía proyecta expandir su presencia comercial con locales propios. El primero abriría en el shopping OH Buenos Aires durante el segundo semestre, con un plan que apunta a contar con 15 tiendas en las principales ciudades del país para 2030.
Además, Lumilagro busca fortalecer su presencia en mercados internacionales. Su modelo de termo Luminox Pampa ya se exporta a Estados Unidos, Chile, España, Francia y Australia. "Este año esperamos exportar el doble", adelantó Nadler.