Materia fecal, jaulas diminutas, sarro y sed: El estado crítico de los 23 perros rescatados del horror
Los animales, de raza Airedale Terrier, estaban encerrados en jaulas diminutas para evitar que ladraran. No tenían luz solar, agua limpia ni espacio para pararse. El lugar fue clausurado y la Justicia imputó a los responsables
En un operativo que dejó al descubierto condiciones de maltrato extremo, la Justicia porteña desbarató un criadero clandestino que funcionaba en una vivienda del barrio de Saavedra. En total, 23 perros de raza Airedale Terrier fueron rescatados tras comprobarse que vivían en un entorno de suciedad, encierro y abandono absoluto.
El allanamiento, ordenado por la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA), se llevó a cabo en un domicilio de la calle Pico al 4900. Allí, efectivos de la Policía de la Ciudad y médicos veterinarios se encontraron con una escena desgarradora: canes de gran porte confinados de a dos en jaulas tan pequeñas que no podían siquiera pararse o caminar.
Sin luz, agua ni aire
Según el informe oficial, el criadero mantenía a los animales en la oscuridad y sin ventilación, una maniobra deliberada para evitar que los perros ladraran y alertaran a los vecinos. Los especialistas constataron que:
Higiene nula: El ambiente estaba saturado de olor a materia fecal y los animales presentaban un estado de suciedad avanzada y sarro dental.
Privación básica: Los depósitos de agua estaban sucios y no contaban con alimento suficiente para las altas temperaturas de la época.
Población vulnerable: Entre los rescatados se encuentran 5 cachorros de apenas tres meses, 14 hembras adultas y 9 machos jóvenes.
Ante la gravedad del cuadro, la UFEMA dispuso el secuestro de todos los ejemplares y de las jaulas. Como medida innovadora para garantizar su protección, a cada animal se le colocó un chip de rastreo e identificación antes de ser derivados a distintas ONG especializadas. Allí recibirán la atención veterinaria y el proceso de estabilización necesario para su futura adopción responsable.
El inmueble fue clausurado de inmediato por infracción a la Ley 14.346 de Maltrato Animal. Los responsables enfrentan ahora actas contravencionales y causas penales por la crueldad ejercida sobre estos "seres sintientes", cuya salud fue puesta en riesgo sistemático con fines comerciales.