Mendoza: Murió en un accidente y le robaron antes de que llegue la ambulancia
El ingeniero Osvaldo Aguilo falleció tras volcar con su Audi en un canal de Godoy Cruz. Un delincuente de 25 años aprovechó la tragedia para desvalijarlo, pero olvidó su documento dentro del auto y regresó a la escena para recuperarlo
Tras confirmarse la muerte de un conductor que desbarrancó con su auto en un canal aluvional de Godoy Cruz, las autoridades descubrieron que un delincuente saqueó el cuerpo de la víctima y el vehículo. Lo insólito del caso es que el sospechoso terminó detenido porque se le cayó su propio Documento Nacional de Identidad (DNI) en la escena del crimen y regresó al lugar de la tragedia a buscarlo.
La víctima fue identificada como Osvaldo Javier Aguilo Isuani, un ingeniero en sistemas de 51 años, quien residía en Buenos Aires y había viajado a la provincia cuyana junto a su pareja para disfrutar del fin de semana largo.
El drama comenzó durante la madrugada del sábado cuando Aguilo, a bordo de un Audi A3 blanco, perdió el control de su rodado al llegar a la rotonda del Puente San Vicente y San Francisco de Asís. El vehículo terminó precipitándose al vacío dentro del canal aluvional. Tras un llamado al 911, personal de Bomberos y médicos del SEC descendieron al cauce y constataron que el conductor yacía sin vida.
Una escena alterada y un descuido fatal
La investigación dio un vuelco absoluto cuando los peritos de la Policía Científica comenzaron a trabajar sobre el cadáver. Los especialistas advirtieron un detalle perturbador: el cuerpo del ingeniero tenía los bolsillos dados vuelta, un rastro inequívoco de que alguien lo había requisado tras el impacto.
Al inspeccionar el habitáculo del Audi, los investigadores hallaron la pieza clave del misterio: un DNI que no pertenecía al fallecido, sino a un joven de 25 años llamado Kevin Alexander Martínez, con domicilio en las cercanías.
Mientras efectivos de la Unidad Investigativa de Capital (UID) perimetraban la zona, ocurrió lo impensado. El propio sospechoso regresó a pie a la rotonda, merodeando el automóvil siniestrado con la clara intención de recuperar el documento que había perdido durante el saqueo.
Al ser interrogado por los policías sobre su presencia en el lugar, Martínez titubeó, se contradijo y solo atinó a decir que había visto a la persona "muerta" y luego se había ido. Inmediatamente después, intentó retirarse a paso apresurado.
Captura, pertenencias recuperadas y una planta de marihuana
Los efectivos policiales lo interceptaron a pocas cuadras, en la intersección de las calles Santiago del Estero y Santo Tomás de Aquino, antes de que pudiera ingresar a su vivienda. Durante la requisa de urgencia, se descubrió que llevaba entre sus prendas el botín del horror: una cartera negra con el logo de Audi, la tarjeta SUBE, la documentación del auto y una autorización de manejo de la víctima.
El Ministerio Público Fiscal dispuso la inmediata detención del joven bajo la carátula de "hurto calamitoso", una figura del Código Penal Argentino que castiga con penas de 1 a 6 años de prisión a quienes se aprovechan de una desgracia extrema o de la vulnerabilidad de una víctima (en este caso, su fallecimiento) para cometer un robo.
Las derivaciones del caso continuaron el domingo, cuando la Policía allanó la vivienda del imputado en la calle Río Salado. Si bien no se encontraron nuevos elementos vinculados al ingeniero, personal de la Policía contra el Narcotráfico debió intervenir en el domicilio tras el hallazgo y secuestro de una planta de cannabis sativa con un peso de 195 gramos.