Economía y Trabajo

Milei apura la negociación con los gremios petroleros por la reforma laboral

La Secretaría de Trabajo sumó a los gremios petroleros a la lista de convenios que deben renegociarse. Asambleas, retenciones de tareas y despidos, los puntos más sensibles.

El Gobierno nacional sumó a los gremios petroleros a la lista de convenios colectivos que deben rediscutirse bajo la nueva reforma laboral. La convocatoria llega en medio de un cronograma que ya alcanza a cientos de actividades en todo el país.

La Ley de Modernización Laboral terminó con la ultraactividad automática de los convenios vencidos. Desde la Secretaría de Trabajo, que conduce Julio Cordero, avisan que las cláusulas quedan sin efecto si las partes no firman un acuerdo nuevo antes de determinado plazo.

Petroleros integra el paquete de sectores estratégicos junto con Ferroviarios, Marítimos y Estaciones de Servicio, que ya recibió la notificación formal. La medida obliga a sindicatos y empresas a sentarse a discutir en los próximos meses.

Qué dicen los delegados sobre los cambios

"Se han recortado algunas garantías que teníamos como representantes sindicales", resumió un dirigente gremial consultado por ABCDiario, en referencia al capítulo de la reforma que modifica la ley de asociaciones sindicales. También mencionó restricciones nuevas para convocar asambleas.

Según pudo saber este medio, la reglamentación redujo además la libertad para llevar adelante retenciones de tareas sin cumplir requisitos formales antes inexistentes. "Hoy la ley se modificó y le está dando la derecha al empresario", sostuvo.

Sin embargo, los gremios petroleros avanzaron con la ratificación del convenio colectivo vigente. Esa firma busca sostener condiciones salariales adquiridas mientras se define el resto de la letra chica de la reforma laboral.

El otro frente: los aportes a los sindicatos

Asimismo, el propio gobierno de Javier Milei modificó parte de la reglamentación original sobre los aportes sindicales. Un decreto reciente aclaró que las contribuciones pactadas en convenios colectivos no se rigen por la ley de negociación colectiva, sino por la de asociaciones sindicales.

El cambio llegó después de una semana de conversaciones entre funcionarios y la cúpula de la CGT, en la previa de una marcha sindical convocada para fines de julio. Según fuentes gremiales, fue una moneda de cambio para destrabar otros puntos de la negociación.

Ese antecedente pesa en la mesa petrolera: los gremios del sector saben que hay margen para negociar letra chica, aunque el esqueleto de la reforma (menos garantías, más flexibilidad para las empresas) no se toca.

Retiro voluntario y despidos, el centro de la discusión

Las llamadas actas de reestructuración productiva son, por ahora, la única vía que habilita el sindicato para bajas de personal. El retiro voluntario queda como mecanismo aceptado; los despidos por falta de trabajo o sin justa causa se rechazan de plano.

El punto que sigue generando roces es el despido con causa documentada por la empresa. Ahí el trabajador queda, en los hechos, sin posibilidad de reclamar indemnización, algo que preocupa a los cuerpos de delegados de base.

Frente a esos casos, los sindicatos petroleros revisan los fundamentos esgrimidos por la patronal. La idea es buscar algún margen para negociar un pago compensatorio, aunque el convenio ya no ofrezca garantías automáticas como antes.

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