Muebles, rezos y trabajo gratis: la cara oculta de REMAR, entre denuncias y allanamientos en Comodoro
REMAR se presenta como una entidad benéfica y religiosa, pero en otras provincias ya fue investigada por trabajo no remunerado, reducción a la servidumbre y mecanismos de control sobre personas vulnerables. Ahora la Justicia busca saber qué pasaba en Comodoro.
La organización se presenta como una entidad benéfica y religiosa dedicada a la asistencia de personas vulnerables. Pero este jueves fue allanada en Comodoro y la región en una causa por presunta trata y explotación laboral. No es la primera vez, ni acá ni en el resto del mundo.
Este jueves por la mañana, efectivos de la Prefectura Naval Argentina allanaron una mueblería de la ONG REMAR ubicada en Ameghino al 1500, en el centro de Comodoro Rivadavia. El operativo fue simultáneo con procedimientos en Caleta Olivia, Pico Truncado y Las Heras, todos enmarcados en una causa que tramita la Justicia Federal de Santa Cruz por presunta trata de personas y explotación laboral.
La investigación apunta a las tareas que habrían sido asignadas a personas vinculadas o alojadas en la institución: fabricación de muebles artesanales y recolección de dinero en la vía pública. El dato más grave emergió en territorio santacruceño: fuentes vinculadas al operativo señalaron que se habrían detectado dos posibles víctimas de trata (ambas mujeres), además de pequeñas dosis de estupefacientes. Sin detenidos por ahora.
El esquema
REMAR (Rehabilitación de Marginados) es una organización de origen español, fundada en el País Vasco en 1982, con presencia en decenas de países. Su propuesta siempre fue la misma: acogida para personas con adicciones, situación de calle o violencia de género, a través de trabajo, convivencia y ayuda espiritual de base evangélica. El problema, según las distintas investigaciones judiciales abiertas en varios continentes, es que ese trabajo nunca tuvo salario.
En julio de 2023 la Justicia Federal argentina ordenó 38 allanamientos simultáneos en sedes de REMAR de siete provincias. La causa, impulsada por el fiscal federal Cristian Rachid y los especialistas de PROTEX, encontró 498 personas en sus instalaciones, la mayoría con indicios claros de explotación laboral: jornadas extensas en albañilería, carpintería, venta ambulante, cosecha y trabajo doméstico, sin ningún tipo de remuneración. También se detectó retención de documentos, celulares y tarjetas de débito para apropiarse de los beneficios sociales de los alojados. La figura del "voluntariado" (firmado al ingreso bajo la Ley 25.855) funcionaba, según la investigación, como cobertura legal de un sistema de trabajo forzado con horarios, cuotas de producción y castigos.
En agosto de 2025, el Ministerio Público Fiscal de Córdoba realizó nuevos allanamientos en sedes de la asociación, esta vez en una causa por hechos contra niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. El resultado: seis detenidos, dos de ellos aprehendidos cuando intentaban salir por el Aeropuerto de Ezeiza. Las imputaciones incluyeron privación ilegítima de la libertad, lesiones y coacción.
El patrón no es argentino
Lo que ocurre en la Patagonia replica algo que la justicia de otros países viene documentando hace tiempo. En enero de 2026, el Ministerio Público de Paraguay allanó tres sedes de REMAR por indicios de trata de personas con fines de explotación laboral entre sus atendidos, a raíz de una denuncia del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura que señalaba irregularidades administrativas y posible captación de personas vulnerables para trabajos sin remuneración. En España, la Guardia Civil investigó a integrantes de la organización en Canarias por utilizar a mujeres extranjeras en situación de vulnerabilidad como mano de obra no remunerada en sus tiendas, sin contrato y sin acceso a teléfonos.
La respuesta de REMAR frente a cada investigación sigue siendo uniforme: el trabajo es voluntario, los residentes agradecen lo que reciben, y la organización actúa dentro de la ley.
Comodoro, en la causa
Lo que reste saber es cuántas personas estaban dentro de ese circuito en Comodoro al momento del allanamiento, qué función cumplía la mueblería de Ameghino y si hay víctimas que no fueron identificadas. La causa quedó en manos de la Justicia Federal de Santa Cruz.
Una organización con décadas de historia, presencia en medio mundo y la misma acusación en cada país donde opera. La pregunta no es nueva, pero la respuesta judicial todavía está pendiente.