Murió de un disparo con el arma reglamentaria de su novia policía y su familia cuestiona la hipótesis oficial
Fernando Artaza, un cordobés de 30 años que vivia en Mendoza, falleció tras recibir un disparo durante un episodio ocurrido en una playa de estacionamiento. Mientras la fiscalía sostiene que no hay indicios de participación de terceros, sus familiares reclaman que se profundice la investigación.
La muerte de Fernando Artaza, un hombre de 30 años oriundo de Córdoba que residía en Mendoza, continúa bajo investigación judicial y generó una fuerte controversia entre la hipótesis sostenida por la fiscalía y los cuestionamientos planteados por su familia.
El hecho ocurrió el lunes por la noche en una playa de estacionamiento ubicada en la zona de las calles San Juan y Catamarca, en el centro de la capital mendocina. Según la reconstrucción preliminar realizada por la Justicia, Artaza mantenía una discusión con su pareja, una agente de la Policía de Mendoza, cuando tomó el arma reglamentaria de la mujer y se efectuó un disparo.
Tras el episodio, fue trasladado de urgencia a un hospital con signos vitales, aunque falleció poco después debido a la gravedad de la herida.
De acuerdo con la declaración inicial de la policía, que se encontraba de civil al momento de los hechos, Artaza le quitó el arma durante la discusión y luego se disparó.
En el marco de la investigación, la Policía Científica secuestró una pistola Taurus calibre 9 milímetros, municiones y los teléfonos celulares de ambos. Además, se realizaron peritajes sobre las manos de la agente para determinar si había efectuado disparos.
Fuentes vinculadas a la causa indicaron que no se detectaron restos de pólvora en las extremidades superiores de la mujer. Asimismo, los estudios criminalísticos concluyeron que la trayectoria del proyectil y la mecánica reconstruida del hecho no evidencian, por el momento, la intervención de terceros.
Con esos elementos, la fiscal de Homicidios Andrea Lazo descartó hasta ahora una responsabilidad penal de la agente en la muerte de Artaza.
Las dudas de la familia
Pese a los avances de la investigación, los familiares del joven manifestaron públicamente sus cuestionamientos a la hipótesis oficial y pidieron que se amplíen las medidas de prueba.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, expresaron que les resulta difícil aceptar la posibilidad de que se haya tratado de un suicidio.
"Fernando era una persona que amaba la vida, tenía una hija de 5 años a la que adoraba profundamente y muchos proyectos por delante", señalaron.
También cuestionaron la forma en que recibieron la noticia. Según relataron, fueron informados por la Policía y no por la pareja del joven. Además, afirmaron que intentaron comunicarse con la mujer sin obtener respuestas.
Otro de los puntos señalados por la familia fue la demora en la notificación del fallecimiento. De acuerdo con el comunicado, Artaza murió el lunes por la noche, pero sus seres queridos fueron informados recién el miércoles por la mañana.
"Pasaron más de dos días sin que sus padres, hermanos o demás seres queridos fueran informados de lo ocurrido ni de su estado de salud", expresaron.
Los allegados también sostuvieron que días antes del hecho Fernando había manifestado a una de sus hermanas su intención de regresar a Córdoba. Según indicaron, cuando se lo comunicó a su pareja, ella habría reaccionado rompiendo sus tarjetas bancarias, su documento y su licencia de conducir.
Por este motivo, solicitaron que la investigación no solo se centre en el episodio que derivó en la muerte del joven, sino también en el contexto previo y en la dinámica de la relación.
Mientras tanto, la Inspección General de Seguridad de Mendoza abrió una investigación administrativa para analizar la actuación de la agente. Hasta el momento no se aplicaron sanciones y la mujer permanece con licencia y asistencia psicológica.