"Nancy presente, justicia urgente": Esquina despidió en una masiva y emotiva ceremonia a la docente rural Nancy Godoy
Entre cánticos, lágrimas y un fuerte reclamo de justicia en la plaza central, la comunidad correntina dio el último adiós a la maestra de 52 años. Mientras avanza la causa con cinco detenidos, obispos y pastores unieron sus voces para exigir que el crimen no quede impune.
La ciudad correntina de Esquina vivió este miércoles una de las jornadas más conmovedoras y desoladoras de su historia reciente. Desde las primeras horas de la madrugada -con un velatorio abierto que comenzó a las 6:00 y se extendió hasta las 18:00-, familiares, amigos, colegas y cientos de vecinos colmaron la histórica plaza 9 de Julio para rendir el último tributo a Nancy Godoy, la docente rural de 52 años cuyo cuerpo fue hallado trágicamente tras permanecer desaparecida desde el pasado 7 de octubre.
Una plaza convertida en templo de dolor y memoria
Frente a la emblemática Escuela Normal Dr. J. Alfredo Ferreira, el féretro de la directora suplente de la Escuela Rural N° 626 del paraje El Malezal fue ubicado en el centro del espacio público, resguardado bajo un gazebo y rodeado de coronas florales.
Allí permanecieron inquebrantables su esposo, José Medina, y sus tres hijos varones -Adán, Sebastián y José-, acompañados de cerca por el abogado querellante Gustavo Briend. También dijeron presente el intendente de Esquina, Cristian Olivetti, junto a varios integrantes de su gabinete, y autoridades educativas locales.
Bajo el cielo correntino resonó con fuerza una consigna unánime que se transformó en el estandarte de la comunidad: "Ahora y siempre, Nancy presente". Los presentes entonaron con emoción las estrofas del himno nacional antes de dar paso a los oficios religiosos.
Fe, advertencias y un mensaje contra la impunidad
El dolor de la pérdida se entrelazó con un contundente mensaje espiritual y de reclamo de justicia. La ceremonia católica estuvo encabezada por el obispo Adolfo Canecín, acompañado por los sacerdotes Pedro Pablo Ojeda, Josué Cañete, Ariel Jiménez, Miguel Galeano y el diácono Juan Carlos Mendoza.
Durante su intervención, el obispo dejó una profunda advertencia ante la multitud: "Dios no negocia con el mal", y remarcó con firmeza que "el perdón y la misericordia no es impunidad".
En simultáneo, la comunidad cristiana evangélica -a la que pertenecía la víctima- tuvo su espacio de la mano del pastor Josué Solís, representante de la Iglesia Portal del Cielo, quien brindó un responso de despedida antes de que el cortejo fúnebre partiera hacia el cementerio municipal.
Uno de los instantes más desgarradores se vivió cuando los parlantes reprodujeron "La maestra del Malezal", una canción compuesta especialmente por el maestro jubilado Walter Carrizo durante los angustiantes días de búsqueda de la docente, quien solía lidiar con los complejos caminos de bañados y densa vegetación para llegar a su escuela.
El avance de la causa: cinco detenidos y la mira puesta en el capataz
Mientras Esquina despide los restos de quien fuera un pilar fundamental en la educación rural de la zona, la investigación judicial continúa su curso con cinco personas detenidas bajo la lupa de los fiscales.
El principal apuntado como autor material del crimen es Ireneo Antonio Zarza, capataz de la estancia El Curupí. Zarza era un baqueano de la zona que solía ayudar a Godoy a trasladarse a caballo sorteando los terrenos difíciles para llegar al establecimiento escolar (una tarea que habitualmente también realizaba otra de las acusadas, Rosa Leguizamón). De acuerdo con la investigación, el sospechoso solía parar en un puesto tipo "tapera" muy cercano a la escuela y vecinos indicaron que su conducta se tornaba violenta cuando consumía alcohol.
Además de Zarza y Leguizamón, los investigadores detuvieron al puestero Sergio Nahuel Rojas (pareja de Leguizamón) y a los peones Felipe Dionisio Sandoval y Ernesto Ezequiel Bordón, este último aprehendido bajo la acusación de falso testimonio.