Nevó en Bolivia: más de 20.000 familias damnificadas y daños masivos en cultivos
Un frente frío proveniente de Argentina paralizó aeropuertos, suspendió clases en seis departamentos y dejó a su paso estragos por nevadas, inundaciones y vientos extremos.
Una inusual y extrema ola de frío polar, impulsada por una masa de aire gélido procedente de Argentina, golpea con fuerza a Bolivia y deja un saldo alarmante de más de 20.000 familias damnificadas y otras 82.728 afectadas en todo el territorio nacional, según informó el Viceministerio de Defensa Civil.
El fenómeno climático se destaca por su inusual extensión geográfica, afectando de manera simultánea a seis de los nueve departamentos del país: Potosí, Oruro, La Paz, Cochabamba, Chuquisaca y Tarija. De acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología, las bajas temperaturas comenzaron a registrarse la semana pasada y se pronostica que la situación continuará durante los próximos días.
Impacto en la movilidad y suspensión de clases
El temporal alteró drásticamente la cotidianeidad del país. En regiones como Potosí y Oruro, las autoridades gubernamentales y educativas ordenaron la suspensión temporal de las clases escolares para resguardar a los estudiantes.
En tanto, en La Paz, las intensas nevadas y las condiciones adversas obligaron a paralizar de forma temporal las actividades en el aeropuerto y en las terminales terrestres de pasajeros. Luis Blacutt, director de la carrera de Física de la Universidad Mayor de San Andrés, explicó que este ingreso frecuente de frentes fríos desde el sur del continente responde directamente a los efectos del cambio climático.
Inundaciones, vientos y pérdidas productivas
A la par de las nevadas, la inestabilidad climática desató intensas lluvias e inundaciones en el centro y oeste del país, afectando a miles de hogares en La Paz, Potosí y Cochabamba. Asimismo, en el departamento de Potosí se registraron ráfagas de vientos fuertes que dañaron viviendas y provocaron la trágica muerte de una persona, conforme detalló el viceministro de Defensa Civil, Roberto Rivero.
El sector productivo tampoco quedó al margen de la crisis. El temporal castigó con dureza al campo boliviano, dañando un total de 28.799 hectáreas de cultivos y poniendo en riesgo a 209.413 cabezas de ganado.
Frente a la multiplicidad de emergencias, Rivero aseguró que el organismo mantiene un monitoreo constante de las condiciones climáticas. "La prioridad es proteger a las familias afectadas y mantener el seguimiento continuo en todo el país", puntualizó el funcionario.