Tragedia

Nueva Zelanda: un doble alud sepulta un camping y deja dos muertos y decenas de desaparecidos

Las intensas lluvias provocaron deslizamientos de tierra en el Monte Maunganui. Equipos de rescate escucharon pedidos de auxilio entre los escombros, pero la inestabilidad del terreno obligó a suspender las tareas momentáneamente

Nueva Zelanda atraviesa una jornada de luto y desesperación tras una serie de aludes provocados por precipitaciones récord en el norte del país. Lo que comenzó como un temporal de lluvia se transformó en una catástrofe el jueves por la mañana, cuando dos deslizamientos de tierra masivos golpearon zonas residenciales y turísticas al pie del Monte Maunganui, dejando un saldo confirmado de dos víctimas fatales y una cifra de desaparecidos que ya supera la decena.

El primer incidente ocurrió a las 4:50 de la madrugada en Welcome Bay. Una vivienda fue alcanzada por el barro mientras sus ocupantes dormían; aunque algunos lograron escapar tras despertarse por el impacto, dos personas quedaron atrapadas y sus cuerpos fueron recuperados horas más tarde por los servicios de emergencia. Sin embargo, la situación se tornó aún más crítica cerca de las 9:30, cuando un segundo alud impactó de lleno contra las instalaciones del Beachside Holiday Park, un popular campamento turístico.

Escenas de pánico en el campamento

Testigos y sobrevivientes describieron el fenómeno como una pared de tierra, árboles arrancados y escombros que aplastó vehículos, casas rodantes y bloques de servicios en cuestión de segundos. El turista australiano Sonny Worrall, quien se encontraba en las piscinas termales del recinto, relató el horror vivido: "Miré detrás de mí y vi toneladas de tierra cayendo. Tuve que saltar y correr lo más rápido posible mientras veía cómo una casa rodante entera era arrastrada a mis espaldas".

La urgencia de las tareas de rescate se vio marcada por el dramatismo de los sobrevivientes. El comandante de Bomberos y Emergencias, William Pike, confirmó que los primeros equipos en llegar escucharon gritos de auxilio provenientes de debajo de la tierra. "Varios ciudadanos intentaron excavar con sus manos porque oyeron voces pidiendo que los sacaran de allí", explicó el oficial. No obstante, la amenaza de nuevos desprendimientos obligó a los rescatistas a retroceder temporalmente por seguridad, aunque aseguraron que trabajarán durante toda la noche.

La búsqueda de los desaparecidos

El superintendente de policía, Tim Anderson, informó que actualmente se busca a al menos diez personas, incluyendo a varios niños que se encontraban parando en el camping. Entre los desaparecidos también se encuentra una mujer que fue vista por última vez intentando asistir a otros turistas durante el desbordamiento inicial.

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