Operativo policial en el último adiós a Rodrigo Nieves por posibles "funerales tumberos"
Un fuerte despliegue de las fuerzas de seguridad rodeó el velatorio y la inhumación del joven asesinado, ante el temor de posibles manifestaciones violentas o rituales de "funerales tumberos" por parte de su entorno.
Bajo un estricto blindaje policial y en un clima de tensa calma, Comodoro Rivadavia despidió este viernes a Rodrigo Nieves. La peligrosidad del entorno vinculado al joven, asesinado en el marco de un sangriento doble crimen, obligó a las autoridades a desplegar un anillo de seguridad preventivo para neutralizar cualquier desborde o demostración de fuerza por parte de sus allegados.
El dispositivo tuvo como objetivo principal neutralizar cualquier intento de realizar un "funeral tumbero", práctica caracterizada por disparos al aire, disturbios o provocaciones que suelen ser arengadas por allegados en este tipo de entierros de alto perfil. Para garantizar la paz social, se afectaron alrededor de 20 efectivos policiales pertenecientes a la Comisaría Seccional Segunda, reforzados por grupos especiales de Infantería.
La cobertura de seguridad contó con cuatro móviles que escoltaron el cortejo fúnebre y realizaron un anillo de prevención en las inmediaciones de la necrópolis. Según informaron fuentes policiales, el despliegue se mantuvo activo hasta las 13 horas, momento en que finalizó la inhumación de los restos de Nieves, quien fuera protagonista de uno de los hechos más sangrientos de la semana en la zona alta de la ciudad.
A pesar de los mensajes y arengas que circulaban previamente en el entorno de la familia, el operativo resultó exitoso y no se registraron incidentes ni altercados durante el trayecto.