La Cámara lo dejó por escrito: no se puede "ir a la pesca" violando garantías constitucionales

Otro revés para Gamarra: la fiscal del caso coimas quedó expuesta por graves falencias jurídicas en la causa Carpintero

La causa Carpintero volvió a producir un fallo que sacude a la Fiscalía. La Cámara confirmó la nulidad de allanamientos, requisas y secuestros impulsados por la fiscal Julieta Gamarra, y lo hizo con una advertencia que no deja margen para interpretaciones: avanzar sobre el domicilio, la privacidad y la propiedad sin una hipótesis delictiva concreta no es investigar. Es pescar.

Esa es la médula del fallo. Los jueces no encontraron un error de forma ni la falta de un papel. Lo que señalaron fue algo más grave: no existía base típica suficiente para justificar semejante intromisión sobre derechos fundamentales. Las medidas impulsadas contra Ricardo Traversini Loza se apoyaban, según el tribunal, en "meras conjeturas" y en una construcción dogmática deficiente. Usarlas en esas condiciones, remarcaron los magistrados, "desnaturaliza su carácter excepcional" y las convierte en herramientas de "exploración genérica".

La regla que el fallo repone es tan básica como contundente: primero debe existir una hipótesis penal sólida; recién entonces pueden habilitarse las medidas excepcionales. No al revés.

Sin respuesta en la audiencia

El golpe no fue solo sobre las medidas en sí. La Cámara dejó asentado que Gamarra no rebatió "uno solo de los argumentos centrales" de la resolución impugnada. Tuvo oportunidad de réplica, recibió preguntas directas, y no respondió sobre la existencia misma del delito. No litigó sobre tipicidad, lesividad ni culpabilidad -los pilares de cualquier caso penal-. Mientras la defensa discutía el fondo jurídico, la Fiscalía giró alrededor de cuestiones secundarias.

El tribunal también recordó algo que en un sistema acusatorio no debería hacer falta aclarar: el juez no está para convalidar automáticamente los pedidos de la Fiscalía. El Ministerio Público tiene un deber de objetividad que le impide ser "temerario o arriesgado" al solicitar diligencias que afecten derechos ciudadanos.

El patrón que se consolida

El fallo llega en el peor momento para Gamarra, ya señalada por el escándalo de las presuntas coimas. Pero lo que la Cámara puso en evidencia en la causa Carpintero no es un traspié aislado: es un método. La imagen que se consolida es la de una fiscal que impulsa medidas invasivas sin sustento, acumula nulidades, y cuando llega la hora de defender jurídicamente sus acusaciones, no aparece.

Al confirmar la nulidad de la resolución 350/2026, el tribunal envió un mensaje que va más allá del expediente: cuando el poder penal del Estado se usa para "exploraciones genéricas", lo que se pone en riesgo no es solo un caso. Es la salud del sistema democrático.

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