Paraná: un nene de 12 años recibió una descarga eléctrica en el portón de un sacerdote
Esteban intentó recuperar una pelota en la casa de un vecino cuando recibió una descarga eléctrica que lo dejó en terapia intensiva. Mientras el menor presenta una leve mejoría, la Justicia investiga la conexión eléctrica de la propiedad
Lo que comenzó como una mañana de juegos el pasado sábado en la calle Juan de Lamadrid al 2000, terminó en un episodio dramático que conmueve a la capital entrerriana. Esteban, un niño de 12 años, salvó su vida de milagro tras quedar "pegado" a un portón metálico electrificado mientras intentaba recuperar una pelota de fútbol.
El accidente y el rescate
El hecho ocurrió cuando un remate alto envió el balón al patio delantero de una vivienda perteneciente a César Schmidt, un conocido sacerdote de la parroquia Santo Domingo Savio. Al intentar saltar o alcanzar la pelota, el menor tomó contacto con la estructura metálica, recibiendo una descarga de alta intensidad que lo mantuvo suspendido por varios segundos.
La escena fue descripta como "desesperante" por su padre, Carlos Bogado: "Lo vi colgado boca abajo del tapial. Estaba morado, con líneas rojas en la cara y largando espuma por la boca. Pensé que estaba muerto", relató con crudeza a medios locales. La intervención de un vecino electricista, que contaba con calzado de seguridad aislante, fue clave para lograr desprender al niño del enrejado.
Estado de salud: una evolución "increíble"
Tras ser trasladado de urgencia por un patrullero al Hospital Materno Infantil San Roque, el pronóstico inicial era desalentador. "Llegó casi muerto, no nos daban chances", confesaron sus familiares. Sin embargo, este lunes los médicos confirmaron una noticia esperanzadora: le retiraron el respirador artificial y Esteban comenzó a respirar por sus propios medios.
Su madre, Flavia Lezana, destacó que su hijo mejora "minuto a minuto" y calificó la recuperación como un hecho asombroso dado el estado crítico en el que ingresó a la unidad de terapia intensiva.
Investigación judicial y repudio vecinal
Mientras la salud del niño evoluciona, el foco se desplaza hacia la responsabilidad legal del propietario de la vivienda. La Fiscalía ha iniciado una investigación técnica para determinar qué tipo de conexión eléctrica poseía el portón y si se trataba de una instalación precaria o una medida de seguridad ilegalmente electrificada.
La indignación en el barrio Villa Hermosa no tardó en manifestarse. Desde que se conoció el incidente, la propiedad del sacerdote Schmidt ha sido objeto de actos de vandalismo y un fuerte repudio por parte de los vecinos, quienes cuestionan la presencia de una trampa mortal en una zona donde habitualmente juegan niños. No se descarta que el titular del domicilio sea citado a declarar en las próximas horas bajo cargos que podrían caratularse como lesiones gravísimas.