Presuntas coimas en la Justicia de Chubut: secuestraron el celular del abogado Castro y el de la madre de "El Chavo" Ferreyra

La investigación por el video que sacudió al Poder Judicial chubutense dio sus primeras medidas concretas. Por orden del fiscal Omar Rodríguez y con autorización del juez Marcos Nápoli, la Policía secuestró los teléfonos del abogado Martín Castro y de Irene Ramírez, la mujer que aparece entregando dinero en la grabación.

La causa por presuntas coimas en la Justicia de Chubut pasó este martes a una nueva etapa. Después de los comunicados, las vindicaciones y las declaraciones públicas, llegaron las primeras medidas de prueba concretas: la Policía secuestró el celular del abogado Martín Castro y el de Irene Ramírez, madre de Pablo Ezequiel "El Chavo" Ferreyra, la mujer que aparece en el video entregando 12 millones de pesos.

Los procedimientos se realizaron en Trelew en forma simultánea. Castro fue sometido a una requisa personal en las afueras de un comercio del rubro electricidad sobre la avenida Eva Perón, donde debió entregar su teléfono. En paralelo, se allanó una vivienda del barrio Los Aromos donde reside Ramírez y se secuestró otro dispositivo. Ambas medidas fueron ordenadas por el fiscal jefe Omar Rodríguez y autorizadas por el juez Marcos Nápoli.

Ramírez es una figura central en la causa. Es ella quien aparece en la grabación que desató el escándalo entregándole el dinero a Castro, defensor de su hijo. Según la hipótesis que se desprende del video, ese dinero habría estado destinado a influir en el curso judicial de la causa de Ferreyra, aunque la fiscal Julieta Gamarra negó categóricamente haber recibido o solicitado dinero alguno y apuntó contra Castro como responsable de haber usado su nombre para cobrar honorarios abultados.

Con estos secuestros, la investigación deja atrás el terreno de las explicaciones y entra en una etapa concreta de producción de prueba. Lo que puedan revelar esos dos celulares será determinante: comunicaciones, transferencias, registros de llamadas. Todo lo que hasta ahora fue dicho en público deberá sostenerse o caerse frente a la evidencia digital.

La causa sigue a cargo del fiscal Rodríguez bajo la carátula de presunto cohecho. Y aunque recién empieza, ya dejó una marca difícil de borrar sobre la credibilidad de la Justicia chubutense.

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