Trelew

Quedó con prisión preventiva tras perseguir, hostigar y amenazar a una mujer pese a las restricciones judiciales

La Justicia de Trelew dictó tres meses de prisión preventiva para un hombre acusado de desobedecer reiteradamente las medidas de protección dispuestas en favor de la víctima. La jueza consideró que ninguna de las medidas anteriores logró frenar la persecución.

La Justicia de Trelew dictó tres meses de prisión preventiva para un hombre imputado por perseguir, hostigar, amenazar e incumplir reiteradamente las medidas de protección dispuestas en favor de una mujer en el marco de una causa por violencia de género.

Durante la audiencia de control de detención, la fiscal general Julieta Gamarra expuso que la investigación comenzó en mayo, cuando el acusado no aceptó el rechazo de la mujer para mantener una relación de pareja y comenzó una serie de conductas de hostigamiento que incluyeron persecuciones, amenazas, daños y hasta hurtos.

Según el Ministerio Público Fiscal, en julio ya se había presentado una acusación por cuatro hechos delictivos y se habían impuesto diversas medidas de protección para la víctima, entre ellas prohibiciones de acercamiento que el imputado incumplió en reiteradas oportunidades. Incluso, registró tres desobediencias judiciales, por lo que fue detenido y permaneció con prisión preventiva, medida que luego fue morigerada con prisión domiciliaria.

Posteriormente recuperó la libertad con la colocación de una tobillera electrónica con dispositivo dual, que permitía alertar a la víctima ante una aproximación. Ese beneficio fue otorgado debido a que el hombre era el único cuidador de un niño menor de edad con un grave problema de salud, aunque continuaba vigente la prohibición de acercamiento y de mantener cualquier tipo de contacto con la mujer.

Sin embargo, la Fiscalía sostuvo que desde el 1 de julio el imputado volvió a protagonizar nuevos episodios de persecución, hostigamiento, amenazas e incumplimiento de las medidas judiciales.

De acuerdo con la investigación, el acusado se acercó en distintas oportunidades al lugar de trabajo de la víctima, al gimnasio que frecuentaba e incluso al domicilio de un amigo. En uno de los hechos, le gritó que "la iba a matar si no devolvía sus cosas". Además, realizó publicaciones en aplicaciones telefónicas donde difundió fotografías de la mujer.

La Fiscalía solicitó la apertura de la investigación y la prisión preventiva al considerar acreditados los riesgos procesales. La causa quedó a cargo de las fiscales Julieta Gamarra y Claudia Ibáñez, bajo la calificación provisoria de cinco hechos de desobediencia judicial, uno de ellos en concurso ideal con amenazas.

Al resolver el caso, la jueza Mirta Moreno sostuvo que existió una continuidad en las conductas del imputado que no pudo ser detenida con las medidas adoptadas hasta el momento. Además, señaló que la persecución modificó por completo la vida de la víctima, quien manifestó sentirse desamparada y vulnerada, al punto de tener que cambiar de domicilio para intentar evitar nuevas agresiones.

La magistrada concluyó que existían elementos suficientes para sostener la probabilidad de autoría y los riesgos de fuga y entorpecimiento de la investigación, por lo que dispuso la apertura formal de la investigación y la prisión preventiva por el plazo inicial de tres meses.

Esta nota habla de: