Quiénes son los dueños del petróleo chubutense: así queda el mapa de la actividad
Con Capetrol fuera de juego, la actividad petrolera en Chubut queda cada vez más en manos de cuatro operadoras grandes, mientras una decena de empresas chicas sostiene el resto de los yacimientos marginales.
El mapa petrolero de Chubut cambió más en los últimos dos años que en toda la década anterior. La actualidad marca que conviven cuatro operadoras grandes y una decena de compañías menores peleando por sostener áreas que ya pasaron su mejor momento productivo.
El disparador fue el retiro de YPF de las áreas convencional. Bajo el eufemismo denominado "Plan Andes", la empresa de mayoría estatal decidió concentrar plata y gente en Vaca Muerta y soltar los yacimientos que fueron la razón de su creación.
Ese movimiento abrió la puerta a PECOM, que se quedó con los activos más codiciados, y también dejó áreas más chicas, como Sarmiento y Río Mayo, en manos de compañías que después no pudieron sostenerlas, caso Capetrol, hoy en concurso de acreedores y sin esas concesiones.
PAE, el dueño del convencional
En medio de tanto recambio, Pan American Energy sigue siendo el ancla de toda la cuenca, el único nombre que ningún reacomodo logró mover. Según datos de la Secretaría de Energía de la Nación, Cerro Dragón produce hoy cerca de 70.000 barriles diarios de crudo y unos 9 millones de metros cúbicos de gas por jornada.
En la declaración jurada de junio, PAE reportó 69.867 barriles diarios de crudo convencional a nivel país, casi todo proveniente de ese mismo yacimiento chubutense. YPF, para tener una vara de comparación, declaró apenas 31.150 barriles en ese mismo período.
Además, la compañía avanza con un proyecto bajo el RIGI de 680 millones de dólares para levantar 22 plantas de inyección de polímeros, con el objetivo de sumar hasta 11.300 barriles diarios en el pico de la producción incremental sobre lo ya proyectado para el área.
PECOM, el segundo tanque de Chubut
PECOM es la cara más visible de esa reconfiguración y la que mejor explica el fenómeno. Se quedó con El Trébol-Escalante, Cañadón Perdido-Campamento Central y Manantiales Behr, tres áreas que juntas superan los 35.000 barriles diarios en la provincia y que hasta hace poco eran todas de YPF.
Manantiales Behr sola aportó 24.468 barriles diarios en junio, la segunda área convencional del país detrás de Cerro Dragón. La meta interna del brazo petrolero del Grupo Pérez Companc es llevarla por encima de los 30.000 barriles combinando nuevas perforaciones con más plantas de polímeros propias.
El Trébol, que PECOM recibió de YPF a fines de 2024, subió 18,2% entre enero y junio de este año, de 4.024 a 4.758 barriles diarios. La empresa proyecta cerrar 2026 con El Trébol-Escalante y Área Central un 20% por encima del nivel inicial de gestión.
Capex-Capsa creciendo a paso firme
Capsa-Capex también reacomodó sus fichas dentro de este nuevo esquema: mantiene Kilómetro 20, Diadema, Pampa del Castillo-La Guitarra y Bella Vista Oeste, esta última heredada de cuando Sinopec se fue del país.
Su producción operada total cayó a unos 17.800 barriles equivalentes diarios en junio, de los cuales 9.818 son crudo, un 21% menos que un año atrás.
Diadema, su activo insignia en la cuenca, aporta apenas entre 2.000 y 2.100 barriles diarios por recuperación terciaria con polímeros. Aun con ese número chico, la empresa subió su presupuesto anual de 81 a 121 millones de dólares para sostener la actividad este año.
Tal como viene informando ABCDiario, la compañía sigue apostando a la actividad convencional con un programa de perforación contempla 32 pozos en Diadema, 17 en Kilómetro 20, tres en Bella Vista y diez en Pampa del Castillo, lo que suma más de sesenta locaciones nuevas repartidas en la cuenca. A la par, la empresa habilitó un esquema propio para la reparación de tanques en los distintos yacimientos que opera.
La apuesta más fuerte pasa por Kilómetro 20, donde Capsa decidió reactivar el yacimiento con la construcción de un gasoducto nuevo. A eso se suma la compra de una turbina que costó casi tres millones y medio de dólares y que quedará instalada en esa misma zona productiva.
Crown Point, la ficha que nadie esperaba ver crecer así
Crown Point Energía es quizás el mejor ejemplo de cómo cambió el tablero en poco tiempo: llegó con El Tordillo y La Tapera-Puesto Quiroga, áreas que heredó de Tecpetrol, y las sumó a Piedra Clavada-Koluel Kaike, del lado de Santa Cruz, armando un portafolio binacional casi de la nada.
En el primer semestre de 2026 produjo 8.601 barriles equivalentes diarios entre las dos provincias, casi el doble que un año antes. Solo en el segundo trimestre acumuló 776.308 barriles equivalentes de petróleo, un salto del 95% interanual que descolocó a más de un analista.
La calificadora FIX proyecta que esa producción se duplique hasta 8.600 barriles diarios, con once años de reservas probadas por delante, unos 31,4 millones de barriles equivalentes acumulados. La empresa estima un capex de unos 60 millones de dólares anuales para este año y el próximo.
Abajo del podio, un enjambre que se reparte lo que sobra
Debajo de esos cuatro nombres queda un enjambre de operadoras menores que también se movió con la reconfiguración general: Selva María Oil e Interoil comparten Cañadón Ramírez y Matamagallanes Oeste, Andes Oil & Gas tiene los permisos de Confluencia y San Bernardo, y Patagonia Resources se quedó con lo que fue Río Mayo de Capetrol.
Ahí los números juegan en otra liga: Cerro Negro, hoy en manos de Pilgrim Energy, produce 185 barriles diarios; Río Mayo apenas 11,7; Matamagallanes Oeste, 11. Volúmenes muy chicos, pero suficientes para mantener activo un pozo y algunos puestos de trabajo.
El caso más reciente de ese reacomodo es el de José Segundo, la última área que le quedaba a Capetrol junto con Sarmiento. La provincia se la revirtió hace poco, y en el papeleo oficial de Petrominera ya ni figura como concesionaria de ninguna de las dos.
Con ese movimiento, el mapa vuelve a quedar abierto: dos áreas más para relicitar, un operador menos en la cuenca y la misma pregunta que se repite cada vez que esto pasa en Comodoro, sobre quién se va a animar a poner la próxima ficha en José Segundo y en Sarmiento.