Récord en el Golfo San Jorge: PAE perforó un pozo a 3.005 metros con casing drilling
Lo logró el equipo PAE-003 en el pozo PE-1057. Según la compañía, es la mayor profundidad alcanzada con esta técnica en la historia de la cuenca, donde la empresa la usa desde hace más de una década para atravesar los tramos más complicados de sus yacimientos maduros.
Pan American Energy (PAE) anunció un récord de perforación en la cuenca del Golfo San Jorge: el equipo PAE-003 llevó el pozo PE-1057 hasta los 3.005 metros de profundidad con casing drilling, una técnica que perfora con la misma cañería que después queda como revestimiento del pozo. Según la empresa, es la mayor profundidad registrada con ese método en la historia de la cuenca y una de las más profundas del mundo en operaciones en tierra.
"Este es el resultado de lo que podemos lograr cuando ingeniería, geología y operaciones trabajan de manera alineada, segura y eficiente", publicó la compañía en sus redes, donde agradeció "a todos los que lo hicieron posible".
En una perforación convencional, el trépano baja enroscado a una columna de barras de sondeo. Cuando se termina un tramo, hay que sacar toda esa columna a la superficie, bajar la cañería de revestimiento (el casing) y cementarla. Con casing drilling, el trépano va en la punta de la propia cañería: el pozo se perfora y se entuba en una sola operación, y el casing queda en su lugar cuando se llega a la profundidad buscada.
La diferencia se nota en yacimientos maduros como los del Golfo San Jorge, donde décadas de extracción dejaron capas depletadas que "admiten" el lodo de perforación. El fluido se pierde en la formación, las paredes del pozo se vuelven inestables y cada vez que se saca y se vuelve a bajar la herramienta se suma tiempo y riesgo. Con la cañería siempre cerca del fondo, esas maniobras se reducen, las arcillas quedan menos tiempo expuestas y el roce del casing contra las paredes ayuda a sellar poros y fisuras, un efecto que los perforadores llaman "enfoscado".
PAE no es nueva en esto. Hizo una prueba piloto en 2008 y retomó la técnica en 2015. Hasta abril de 2017 había perforado 79 pozos con casing, con más de 105.000 metros acumulados, según un trabajo de sus ingenieros publicado ese año en Petrotecnia, la revista del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas. En ese momento, el pozo más profundo hecho así llegaba a 2.616 metros. Nueve años después, el PE-1057 alcanzó los 3.005.
Aquel trabajo también midió los resultados. En uno de los sectores analizados, los pozos que con el método convencional demandaban en promedio 27,1 días pasaron a perforarse en 9, y el lodo perdido en la formación se redujo a la mitad, de 1.275 a 638 metros cúbicos. A medida que los equipos ganaron experiencia, el costo por metro perforado con esta técnica bajó entre 30% y 40% respecto del inicio de la campaña de 2015.
La documentación técnica de las empresas de servicios advierte que los beneficios dependen del diseño de cada pozo y de la geología, y la propia PAE reconocía en 2017 desafíos con el control de la trayectoria y con las conexiones de la cañería. Por eso la profundidad del PE-1057 tiene valor para la cuenca: amplía el rango de pozos en los que la técnica puede aplicarse.
El récord llega cuando PAE apuesta a estirar la vida de Cerro Dragón, el yacimiento más importante del Golfo San Jorge. El 1 de octubre presentó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) un proyecto de unos 1.200 millones de dólares que incluye 100 pozos nuevos, la intervención de otros 600 y una veintena de plantas de inyección de polímeros, con la meta de sumar 46 millones de barriles de petróleo.
En un campo así, la eficiencia de cada equipo pesa. En 2019, la empresa calculaba que necesitaba unos 160 pozos nuevos por año sólo para sostener la producción de Cerro Dragón frente a la declinación natural. Con ese ritmo, cada día de equipo que se ahorra en un pozo se repite cientos de veces por año.