River pasó de la bronca al delirio: empató en la última, eliminó a San Lorenzo y clasificó a cuartos
El Millonario igualó 2-2 gracias a un agónico centro-gol de Juan Fernando Quintero en el cierre del suplementario y luego selló la clasificación a los cuartos de final del Torneo Apertura en una noche inolvidable en el Monumental.
River Plate vivió una noche cargada de tensión, silbidos y emoción hasta terminar celebrando una clasificación épica frente a San Lorenzo.
El equipo de Núñez estuvo al borde de la eliminación y el clima en el estadio era explosivo. Desde las tribunas bajó el fuerte canto de "que se vayan todos" mientras River perdía y no encontraba respuestas futbolísticas.Pero cuando parecía que todo terminaba en una decepción histórica, apareció Juan Fernando Quintero.
En la última jugada del suplementario, el colombiano mandó un centro al área que nadie llegó a desviar y la pelota terminó metiéndose para el inesperado 2-2.Ese gol cambió por completo el ánimo en el Monumental. Lo que era bronca se transformó en ilusión y finalmente River terminó imponiéndose en la definición para meterse entre los ocho mejores del campeonato.
Con sufrimiento, dramatismo y un cierre increíble, River eliminó a San Lorenzo y clasificó a los cuartos de final del Torneo Apertura en una noche que quedará marcada por la emoción y el desahogo total en Núñez.
Del "que se vayan todos" a la locura total: River resucitó, Beltrán fue héroe y San Lorenzo se quedó sin nada
El Millonario estaba eliminado, el Monumental hervía de bronca y el Ciclón ya se relamía con el golpe histórico. Pero apareció Quintero en la última y después Santiago Beltrán se vistió de salvador en los penales para meter a River en cuartos.
River Plate protagonizó una de esas noches imposibles de explicar. De las que arrancan con insultos, siguen con desesperación y terminan en un festejo completamente descontrolado.El equipo de Eduardo Coudet jugó gran parte del partido con un hombre más, pero no encontraba el camino. El reloj avanzaba, el Monumental explotaba de bronca y desde las tribunas bajaba un lapidario "que se vayan todos".
Mientras tanto, San Lorenzo acariciaba una clasificación histórica.Hasta que llegó el milagro.En la última jugada del suplementario, Juan Fernando Quintero tiró un centro venenoso al área, nadie la tocó y la pelota terminó adentro. Sí, gol. Increíble. 2-2 y a penales cuando River estaba muerto.Y ahí apareció Santiago Beltrán.El arquero parecía condenado después de que Gill le tapara los remates a Galoppo y Kendry Páez, dejando a San Lorenzo a un penal de liquidar la historia. Pero el arquero millonario cambió todo: primero le atajó el disparo a Gregorio Rodríguez y después volvió a vestirse de héroe ante De Ritis, en la definición final.
Entre medio hubo suspenso, nervios y un Monumental que pasó de silbar a rezar. Gonzalo Montiel empató la serie con toda su jerarquía y el juvenil Joaquín Freitas clavó un derechazo tremendo para dejar a River a un paso de los cuartos.San Lorenzo tuvo dos veces la clasificación en sus pies y la dejó escapar. River, golpeado y cuestionado, terminó sobreviviendo en una noche caótica, dramática y absolutamente inolvidable.
F: olé