Robaron cuatro obras de Antonello da Messina de un museo de Sicilia: investigan un millonario golpe al patrimonio artístico
El robo ocurrió durante la noche del sábado en el Museo Regional de Messina, en Sicilia, en pleno feriado de Ferragosto. Los delincuentes se llevaron tres paneles del Políptico de San Gregorio, de 1473, y una pintura de doble cara. La directora del museo, Maria Mercurio, calificó el hecho como una pérdida enorme para Messina, la comunidad y el mundo del arte.
Un importante robo de obras de arte en Italia sacudió a la ciudad de Messina. Durante la noche del sábado 15 de agosto, desconocidos ingresaron al Museo Regional de Messina (MuMe) y lograron sustraer cuatro piezas atribuidas al célebre pintor renacentista Antonello da Messina, uno de los artistas más importantes de la historia del arte italiano.
El golpe ocurrió durante Ferragosto, una de las principales celebraciones del calendario italiano, cuando la ciudad también se encontraba atravesada por las celebraciones de la Vara. Según las primeras investigaciones, los ladrones lograron superar los sistemas de seguridad del museo y actuaron de manera selectiva sobre algunas de las obras más valiosas de la colección.
La directora del museo, Maria Mercurio, expresó la gravedad del episodio y sostuvo que se trata de una pérdida enorme no solo para la institución, sino también para la ciudad, la comunidad y el mundo del arte.
Entre las piezas sustraídas se encuentran tres de los cinco paneles que todavía se conservaban del Políptico de San Gregorio, una obra realizada por Antonello da Messina en 1473.
El conjunto tiene un enorme valor histórico porque forma parte de la producción más antigua conservada del artista y está estrechamente relacionado con la historia de Messina. Los paneles procedían del antiguo monasterio de San Gregorio, destruido durante el terremoto que devastó la ciudad en 1908.
La cuarta pieza robada es una pintura de doble cara. En uno de sus lados aparecen la Virgen con el Niño y un fraile franciscano, mientras que en el reverso está representado Cristo muerto en una Pietà.
La obra había sido adquirida por la Región de Sicilia en 2003 a través de la casa de subastas Christie's y constituía otra de las piezas especialmente relevantes vinculadas a Antonello que permanecían en la ciudad.
El robo ocurrió durante el feriado de Ferragosto. Los investigadores creen que el momento elegido por los delincuentes no fue casual. El robo ocurrió durante la noche del sábado, en pleno Ferragosto, cuando Italia celebra una de sus jornadas festivas más importantes.
Según las primeras informaciones, los autores del robo consiguieron eludir los sistemas de seguridad y retirar las obras del museo. La investigación intenta ahora establecer cuántas personas participaron y cómo lograron abandonar el edificio con piezas de semejante tamaño y relevancia.
El museo permaneció cerrado durante el domingo mientras las autoridades trabajaban en el lugar y recopilaban elementos que puedan permitir reconstruir el ingreso, el recorrido de los ladrones y la salida de las obras.
El impacto del robo se explica también por la excepcional escasez de obras atribuidas al artista. Antonello da Messina, nacido alrededor de 1430 y fallecido en 1479, tuvo una producción relativamente limitada y se estima que sobreviven unas 40 obras suyas en todo el mundo.
Su importancia dentro del Renacimiento italiano está relacionada, entre otros aspectos, con la incorporación de recursos vinculados a la tradición flamenca de la pintura al óleo en el contexto italiano. Su obra tuvo una influencia significativa en la evolución de la pintura renacentista y convirtió a Messina en un punto fundamental para comprender su trayectoria.
Por esa razón, las piezas robadas no representan solamente un valor económico: forman parte de un patrimonio artístico extremadamente difícil de reemplazar.
El robo se produjo pocos meses después de otra noticia que había puesto nuevamente a Antonello da Messina en el centro del mercado internacional del arte.
A comienzos de 2026, el Estado italiano adquirió un Ecce Homo del pintor por aproximadamente 15 millones de dólares, en una operación destinada a mantener la obra dentro del patrimonio cultural italiano. La compra había sido considerada estratégica debido a la escasez de pinturas conocidas del artista.
Ese contexto también es considerado por los investigadores que analizan el robo de Messina. El enorme valor y la reducida cantidad de obras auténticas de Antonello hacen que las piezas sustraídas sean fácilmente reconocibles en el circuito legal del arte.
Especialistas en delitos contra el patrimonio señalaron que, precisamente por su notoriedad, resulta muy difícil imaginar una venta abierta de las pinturas en el mercado legítimo. Una de las hipótesis es que puedan haber sido robadas por encargo o utilizadas dentro de circuitos clandestinos.
El robo de Messina se produce además después de otro caso de gran repercusión ocurrido este año en Italia. Tres pinturas de Paul Cézanne, Pierre-Auguste Renoir y Henri Matisse, sustraídas de una colección de arte cercana a Parma, fueron recuperadas recientemente por las autoridades italianas.
Estos episodios vuelven a poner el foco sobre la protección del patrimonio artístico italiano, que incluye miles de museos, iglesias, galerías y colecciones con piezas de enorme valor histórico.
Italia cuenta con una unidad especializada de los Carabinieri dedicada a la protección del patrimonio cultural, que participa habitualmente en investigaciones sobre robos, tráfico ilícito y recuperación de obras de arte.