Industria

Rocca vs Milei: el trasfondo de una pelea que deja afuera a la industria nacional

La adjudicación a una empresa india dejó afuera a Techint y a su red de pymes, expone un cambio de política que prioriza importaciones y pone en riesgo empleo y valor agregado argentino

Durante la última década, proyectos estratégicos como el Gasoducto Perito Moreno (exGasoducto Néstor Kirchner) mostraron que el desarrollo energético podía ser también una política industrial. Esa obra clave para Vaca Muerta fue construida por Techint con una amplia articulación con pymes locales, generando empleo, transferencia tecnológica y un efecto multiplicador que trascendió la obra en sí y fortaleció al entramado productivo nacional.

Ese modelo de integración entre grandes compañías y proveedores argentinos hoy aparece en retroceso. La reciente decisión de Southern Energy de adjudicar a la firma india Welspun la provisión de caños para su proyecto de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) dejó fuera al Grupo Techint y encendió alarmas en la industria metalúrgica. No se trata solo de una licitación perdida, sino de una señal de cambio de paradigma. El mismo que es impulsado por el Gobierno de Javier Milei.

El contrato en disputa contempla el suministro de caños para un gasoducto de aproximadamente 480 kilómetros y 36 pulgadas de diámetro, una infraestructura clave para conectar Vaca Muerta con la costa rionegrina. En la compulsa participaron más de 15 compañías internacionales, pero la diferencia de precio terminó siendo determinante en un contexto de apertura comercial promovido por el Gobierno de Javier Milei.

La oferta de Welspun fue cerca de un 40% más baja que la presentada por Tenaris, la empresa de tubos del Grupo Techint. A ese diferencial se sumaron condiciones de pago más flexibles y mayores garantías financieras, factores que inclinaron la balanza a favor de la firma india, incluso después de que Techint intentara mejorar su propuesta e igualar el precio tras el cierre de la licitación.

Una política industrial en retirada

Para Juan José Carbajales, titular de la consultora Paspartú, la decisión expone una orientación oficial que va "a contramano de lo que está haciendo el mundo". Mientras países como Estados Unidos o Brasil refuerzan políticas industriales activas, Argentina opta por una apertura irrestricta que deja sin protección a su aparato productivo, especialmente frente a competidores asiáticos con fuertes subsidios y escalas difíciles de igualar.

El especialista advirtió que el régimen del RIGI profundiza ese escenario al permitir la importación de acero sin pagar diferenciales que podrían alcanzar el 13%. Esa exención, lejos de ser neutra, elimina el impacto multiplicador local. "Detrás de Techint hay cientos de pymes que fabrican tornillos, válvulas, servicios logísticos. Todo eso desaparece porque se importa trabajo", remarcó.

Asimismo, Carbajales sostuvo que el Estado debería fijar reglas mínimas que prioricen el desarrollo nacional sin encarecer los proyectos. Entre ellas, propone permitir que las empresas locales puedan igualar ofertas extranjeras. "El precio es el mismo, pero la pregunta es a quién le pagás. Si pagás acá, esa plata queda en el país y sostiene empleo argentino", explicó.

La postura oficial es totalmente opuesta. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió la adjudicación en redes sociales al afirmar que comprar caños más caros reduce la rentabilidad, desalienta inversiones y limita exportaciones. Para el funcionario, el mayor costo local es parte del llamado "costo argentino" que termina pagando toda la economía.

El riesgo de una economía de enclave

Desde otra perspectiva, el temor es que Vaca Muerta se consolide como una economía de enclave, enfocada en exportar recursos naturales sin integrar valor agregado local.

En este sentido, Carbajales advirtió que el cierre de plantas industriales, como la de Valentín Alsina, tendría un impacto social profundo. "Son cientos de familias que quedan sin sustento. ¿Estamos dispuestos a multiplicar ese escenario?", se preguntó.

En los últimos días trascendió que Techint analiza avanzar con un reclamo antidumping. La compañía sostiene que Welspun utiliza chapa de origen chino, insumo que Paolo Rocca denunció en reiteradas oportunidades por prácticas de competencia desleal. Desde el holding advierten que este esquema profundiza la primarización de la economía y utiliza beneficios fiscales locales para financiar empleo en el exterior.

La derrota de Rocca marca la exclusión de la industria nacional en proyectos estratégicos y reabre el debate sobre si modelo de desarrollo energético que impulsa Javier Milei es viable.

Esta nota habla de: