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Rutas destruidas: Chubut aportó miles de millones de pesos y el Gobierno de Milei le giró CERO

La provincia genera recaudación para el Sistema Vial Integrado, figura con 0% en el reparto que reveló LA NACION y termina financiando con recursos propios las obras de rutas que son de Nación. Mientras tanto, más de un billón de pesos del fondo vial está colocado en títulos públicos y plazos fijos.

Hay una cuenta que en Chubut no cierra por ningún lado.

Cada vez que un chubutense carga combustible, una porción de lo que paga va a un fondo que por ley sólo puede usarse para construir, mantener y reparar rutas nacionales. Ese fondo se llama Sistema Vial Integrado (SisVial), lo administra el Ministerio de Economía de Luis Caputo y el Banco Nación opera como fiduciario a través de una cuenta corriente especial. No es plata que se pueda mandar a otro lado: la asignación es específica y taxativa.

Este lunes, Carlos Pagni publicó en LA NACION cómo se repartió ese fondo entre las provincias. Misiones se lleva el 15,85%, Jujuy el 14,35%, Buenos Aires el 14,34%, Formosa el 8,64%, Entre Ríos el 5,46%, Tucumán el 4,12% y Salta apenas el 0,94%. Chubut no aparece con un número bajo. Aparece con cero. Textual: "La Pampa y Chubut también se llevan cero".

 No es la única. Catamarca, cuyo gobernador Raúl Jalil está alineado con la Casa Rosada, también figura con 0%. El dato importa porque desarma cualquier explicación política sencilla y deja al desnudo algo peor: un reparto sin criterio visible. El propio Pagni lo dice sin vueltas cuando señala que los desembolsos parecen hacerse, sospechosamente, antes de que haya que votar leyes importantes para el Gobierno.

Cuánto sale de Chubut

No existe una planilla oficial que diga "Chubut aportó tanto". Y hay una razón técnica: el impuesto no lo ingresa cada provincia, sino las refinadoras, productoras e importadoras. Lo que puede reconstruirse es cuánta recaudación se origina en los combustibles que se consumen acá.

En 2024 se vendieron en Chubut algo más de 376.000 metros cúbicos de combustible, un 8,08% menos que en 2023, sobre 16.863.611,96 metros cúbicos despachados en todo el país, con las naftas explicando el 55,6% del total y el gasoil el 44,4%. Eso ubica a la provincia en torno al 2,2% del volumen nacional.

Pero ese porcentaje no puede trasladarse directo al impuesto, y acá está la clave que casi nadie explica. El artículo 7° inciso d) de la Ley 23.966 exime del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos a las naftas destinadas al consumo en Chubut y en el resto de la región patagónica. El gasoil, el diésel y el kerosene no están exentos, pero pagan un monto fijo reducido, muy inferior al que rige en el resto del país. Por eso sería un error tomar todos los litros vendidos en la provincia y aplicarles la alícuota que paga Buenos Aires.

Corrigiendo por ese beneficio impositivo y por la composición del consumo chubutense (más pesado en gasoil que el promedio nacional), la estimación de trabajo de ABCdiario ubica el aporte originado en Chubut entre $2.500 y $4.000 millones solamente en los primeros cinco meses de 2026. Es una reconstrucción propia, no una cifra oficial de ARCA, y se publica como tal. El orden de magnitud, sin embargo, no admite discusión: son miles de millones de pesos.

Del otro lado del mostrador, en el reparto provincial del SisVial, ese esfuerzo figura en cero.

Qué significa exactamente el cero (y qué no)

Conviene ser quirúrgico, porque es donde el Gobierno va a intentar escaparse. Cero no significa que Nación no haya gastado nada en las rutas chubutenses. Vialidad Nacional mantiene actividad directa: el Plan Integral de Mantenimiento Invernal 2026 cubre más de 1.500 kilómetros de las rutas nacionales 3, 26, 25, 259 y 40 en la provincia, con plantas de solución salina en Comodoro Rivadavia, Río Mayo, Gobernador Costa, Tecka, La Cancha y El Molle. Eso implica personal, equipos y gasto nacional. 

Cero tampoco significa que Chubut no reciba un peso del impuesto a los combustibles. El artículo 19 de la misma ley destina un 10,40% de lo recaudado a las provincias, y el artículo 20 establece que el 60% de esa porción se acredita a los organismos provinciales de vialidad.

Lo que da cero es otra cosa, y es específica: el reparto entre provincias del SisVial, el fondo que se nutre del 28,58% asignado al Fideicomiso de Infraestructura de Transporte y que existe con un único fin legal, financiar la red vial nacional.

El billón que nunca llegó al asfalto

El reparto es apenas la mitad del escándalo. La otra mitad la reveló Hugo Alconada Mon en LA NACION dos días antes, a partir de balances contables y pedidos de acceso a la información pública.

Entre 2024 y mayo de 2026 el SisVial recaudó $1.503.252 millones y ejecutó $394.406 millones en obras. La subejecución acumulada llega al 73,8%: se usó el 11,3% de lo recaudado en 2024, el 39% en 2025 y sólo el 18,5% entre enero y mayo de este año. 

¿Dónde está el resto? Al 31 de mayo, el fondo tenía $854.234 millones colocados en títulos públicos y $146.784 millones en plazos fijos, más $37.761 millones inmovilizados en cuenta corriente. En total, $1.038.779 millones que no llegaron al asfalto.

Para dimensionarlo: un economista consultado por ese diario calculó que con la plata que el SisVial retiene en inversiones financieras podrían haberse intervenido entre 20.000 y 25.000 kilómetros de la red vial, casi dos tercios del total nacional. 

El Gobierno no lo desmintió. El vocero presidencial Adrián Ravier admitió que lo recaudado por el impuesto a los combustibles no va en su totalidad al mantenimiento vial y que parte se destina a sostener las cuentas de Economía. La Sindicatura General de la Nación y la Auditoría General de la Nación no revisaron la ejecución del fideicomiso en los últimos años.

Las obras de Nación las paga Chubut

Y acá aparece el tercer eslabón, que es el que convierte todo esto en una historia chubutense.

Frente a la parálisis de la obra pública nacional, el Gobierno de Ignacio Torres empezó a ejecutar con fondos provinciales obras sobre rutas que jurídicamente son de Nación. En agosto de 2025 la Legislatura aprobó tres convenios por $8.838.179.000, $52.816.806.657,39 y $18.276.893.000, que suman $79.931.878.657,30 y se computan como desendeudamiento de la provincia ante el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial. Con ese mecanismo, la deuda chubutense con Nación pasó de $205.000 millones a $131.000 millones.

 Después vino el acuerdo mayor. Caputo firmó con Torres la compensación de deudas por $100.000 millones, a cambio de que la provincia se haga cargo de cuatro obras sobre rutas nacionales, entre ellas la Autovía Madryn-Trelew, la Malla 632 sobre la RN40 y el sistema modular de la RN3. En el mismo acuerdo, Nación canceló deuda propia por obras de vivienda.

 Es importante marcar qué es y qué no es esto. No son fondos frescos que Nación mandó para reconstruir rutas. Es un canje: Chubut pone la plata y ejecuta, y esos montos se descuentan de las cuentas pendientes entre ambas administraciones. Plata que iba a pagar deuda se transformó en asfalto, pero es plata chubutense.

El esquema se cerró el 6 de agosto pasado, cuando la Legislatura aprobó el Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas, que incluye ajustes del Consenso Fiscal 2025 y del primer trimestre de 2026, los fondos de la autovía Trelew-Rawson por la Ruta Nacional 25 y un convenio con ANSES por $44.000 millones. La votación no fue unánime: acompañaron Despierta Chubut, Mariela Williams y Daniel Casal; votaron en contra Arriba Chubut, Chubut Unido, el Frente de Izquierda, Andrea Toro y Tatiana Goic.

La foto completa

Puesto en fila, el circuito queda así.

Los chubutenses aportan miles de millones de pesos al fondo que debe financiar las rutas nacionales. Ese fondo acumuló $1,5 billones y dejó más de un billón en títulos públicos y plazos fijos. En el reparto entre provincias, Chubut figura con cero. Y las obras que sí avanzan sobre la Ruta 3, la Ruta 40 y la doble trocha Madryn-Trelew las está pagando la propia provincia, descontándolas de una deuda.

Un informe técnico de la Federación de Personal de Vialidad Nacional estimó que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales están en regular o mal estado. La diputada Victoria Tolosa Paz presentó una denuncia penal contra Caputo y funcionarios de Vialidad Nacional y del Banco Nación por malversación de caudales públicos, administración fraudulenta y abuso de autoridad, entre otros delitos. 

Mientras tanto, la Ruta 3 sigue siendo lo que es entre Comodoro y Trelew. Y el que la transita todos los días ya pagó por arreglarla. Dos veces.

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