Se cayó la sesión en diputados para interpelar a Adorni: LLA y el PRO con otros diputados "dialoguistas" no dieron quorum
El oficialismo y sus aliados desactivaron el debate sobre las irregularidades patrimoniales del jefe de Gabinete. El debate pasa a comisiones y Adorni gana tiempo hasta su presentación en el Senado. Qué hicieron los legisladores de Chubut en el recinto.
En una jornada de alta tensión política y complejas negociaciones de pasillo, la Cámara de Diputados de la Nación fue escenario de un fuerte freno a la oposición. La sesión especial convocada para avanzar con la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni -quien se encuentra bajo la lupa investigativa por presuntas irregularidades en su declaración patrimonial-, fracasó este martes por falta de quórum.
La estrategia del oficialismo funcionó de manera quirúrgica gracias a un acuerdo de último momento comandado por el presidente de la Cámara, Martín Menem. A pesar de haber expresado críticas hacia la situación de Adorni en los días previos, los bloques del PRO, la UCR y diversas bancadas provinciales "dialoguistas" decidieron no bajar al recinto, vaciando la sesión y otorgándole un enorme pulmón de oxígeno al Gobierno nacional.
El poroteo de Chubut: ¿Quiénes se sentaron y quiénes pegaron el faltazo?
Al tratarse de una votación clave, las miradas se posaron sobre el comportamiento de los representantes de cada provincia. En el caso de Chubut, la grieta parlamentaria quedó expuesta de forma nítida:
Dieron quórum: Los únicos legisladores chubutenses que se sentaron en sus bancas para exigir explicaciones a Adorni fueron Juan Pablo Luque y José Glinski, ambos Diputados Nacionales de Unión por la Patria.
No dieron quórum: En la vereda opuesta, alineados con la estrategia de la Casa Rosada para blindar al funcionario, se ausentaron los libertarios César Treffinger y Maira Frías (La Libertad Avanza), acompañados por el diputado de extracción sindical Jorge "Loma" Ávila.
La estrategia libertaria: Ceder en comisiones para ganar tiempo
Para desactivar la bomba de la interpelación inmediata, La Libertad Avanza tuvo que ceder, aunque bajo sus propios términos. El oficialismo aceptó habilitar el tratamiento del tema, pero enviándolo a la comisión de Asuntos Constitucionales a partir de la semana que viene.
Con esta maniobra, los libertarios lograron congelar el conflicto directo por al menos dos semanas. La jugada es clave porque el foco de atención se trasladará ahora de forma inevitable al Senado: Manuel Adorni ya tiene agendada su presentación para el 2 de julio, donde deberá brindar su informe de gestión y, de manera obligada, responder las filosas preguntas de la oposición sobre la evolución de su patrimonio.
El argumento aliado: Tanto desde el PRO como desde la UCR justificaron su ausencia en el recinto bajo el argumento de que, al haberse habilitado el debate en comisiones, la sesión especial de este martes "perdió el sentido original" de emplazamiento.
Polémica por el reglamento y la Constitución
Pese al triunfo temporal del Gobierno, la discusión de fondo está lejos de cerrarse y promete desatar una batalla legal y reglamentaria en el Congreso.
Un sector de la oposición dura sostiene que el artículo 101 de la Constitución Nacional tiene carácter operativo directo, lo que significa que un pedido de interpelación a un jefe de Gabinete no debería depender del burocrático filtro de las comisiones. De haber conseguido el quórum, este bloque opositor amenazaba con votar y aprobar la citación forzosa de Adorni este mismo martes mediante una mayoría absoluta. La moneda quedó en el aire, y la próxima batalla se librará en los despachos de las comisiones.