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Se complica la venta de Manantiales Behr: Rovella Capital no logra reunir los fondos

La falta de financiamiento pone en duda la venta de la última joya de YPF en la Cuenca del Golfo San Jorge. La cuenta regresiva comenzó y Chubut suma más interrogantes.

La venta de Manantiales Behr podría no concretarse. La última joya que tiene YPF en la Cuenca del Golfo San Jorge está en una encrucijada por falta de financiamiento. Es que Rovella Capital, empresa vinculada al empresario de la construcción Mario Rovella, enfrenta serias dificultades porque el comprador no logró reunir los fondos necesarios para pagar los 575 millones de dólares comprometidos para cerrar la compra del mítico bloque en Chubut.

Según informó EconoJournal, a Rovella Capital le quedan pocos días para pagar el 60% del monto acordado. Sin embargo, por estas horas, la operación estaría prácticamente caída debido a la falta de financiamiento.

Si finalmente se confirma el incumplimiento, YPF deberá retomar las negociaciones con otras empresas que habían participado en la licitación. Entre ellas figuran Pecom, del grupo Pérez Companc; Capsa, controlada por la familia Götz; y el Grupo San Martín, un actor regional asociado con firmas de servicios de Estados Unidos.

Desde diciembre, cuando se conoció que Rovella Capital había presentado la mejor oferta, ya existían dudas sobre su capacidad para garantizar el pago. En ese momento, se había señalado que el principal interrogante era si la empresa podría respaldar la operación con créditos confiables, algo habitual en este tipo de transacciones.

Este punto no era menor, ya que el grupo Rovella tiene un acceso limitado al sistema financiero local. Su empresa principal, Rovella Carranza, está involucrada en la causa judicial conocida como "Cuadernos", que continúa en proceso y complica su situación ante los bancos.

A pesar de ese contexto, Agustín Rovella, hijo de Mario Rovella, mantuvo reuniones con distintos actores del sector energético. Entre ellos, algunos comercializadores de combustibles, con el objetivo de conseguir fondos a través del adelanto de ventas de petróleo pesado producido en Chubut.

Un acuerdo informado en enero

YPF había informado oficialmente la venta el 16 de enero mediante un comunicado enviado a la Comisión Nacional de Valores. En ese documento detalló que el acuerdo se firmó con Limay Energía S.A., una subsidiaria de Rovella Capital, por un total de 575 millones de dólares. Según lo pactado, el 60% debía pagarse al cierre de la operación y el resto dentro de los 12 meses siguientes.

La propuesta de Rovella Capital había superado ampliamente a la de sus competidores, con una diferencia estimada en más de US$ 150 millones. Ese factor fue clave para que el directorio de YPF decidiera avanzar con la venta, buscando maximizar los ingresos obtenidos por la desinversión.

Sin embargo, en el sector energético es frecuente que operaciones de esta magnitud enfrenten demoras o cambios de último momento. La obtención del financiamiento suele ser el punto más delicado del proceso y representa uno de los principales riesgos en acuerdos que involucran sumas tan elevadas.

Qué incluía la venta de Manantiales Behr

El acuerdo contemplaba varios activos estratégicos. Entre ellos, la cesión total de la concesión de explotación del área Manantiales Behr, la concesión para operar distintos oleoductos en la provincia de Chubut y la venta del stock de materiales almacenados en esa zona y en el área Km 20.

Los oleoductos incluidos eran los tramos El Trébol-Caleta Córdova, Km 9-Caleta Córdova y Manantiales Behr-Cañadón Perdido, claves para el transporte del crudo producido en la región.

Manantiales Behr es uno de los campos convencionales históricos del país. Durante el tercer trimestre de 2025, su producción rondaba los 25.000 barriles diarios. La decisión de YPF de desprenderse de este activo responde a su estrategia de concentrar sus inversiones en Vaca Muerta.

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