CINE ARGENTINO

"Sin financiamiento, el cine argentino dependerá de la voluntad política de cada gobierno"

El abogado y dirigente cultural Julio Raffo impulsa una campaña para evitar que desaparezcan los fondos específicos que sostienen la producción audiovisual nacional. Advirtió que la medida pondría en riesgo una política de fomento vigente desde hace décadas.

La continuidad del cine argentino volvió a instalarse en el debate público tras la campaña que impulsa el abogado, exlegislador y referente cultural Julio Raffo para frenar la eliminación de los fondos específicos que financian la actividad audiovisual en el país.

En diálogo con ABC Radio, Raffo explicó que la preocupación surge a partir de dos artículos incorporados en la Ley de Modernización Laboral que establecen que, a partir del 1 de enero de 2028, dejarán de destinarse recursos específicos al Fondo de Fomento Cinematográfico.

"Metieron dos artículos que derogan fondos que integran el Fondo de Fomento Cinematográfico, algo que no tiene nada que ver con la actualización laboral. Sin embargo, fueron aprobados y establecen que a partir de 2028 desaparecen esos recursos", señaló.

Según explicó, actualmente el fondo se nutre de aportes provenientes de las entradas de cine y de recursos vinculados a los servicios de comunicación audiovisual. Ese dinero permite financiar producciones nacionales y sostener una política de promoción que, con distintas modificaciones, existe desde 1948.

Para evitar que la medida entre en vigencia, el diputado Sebastián Galmarini presentó un proyecto que busca restablecer esos recursos. En ese marco, Raffo y otros referentes del sector llevan adelante una campaña de difusión, reuniones con legisladores y recolección de apoyos.

"Estamos haciendo publicaciones, organizando eventos, reuniéndonos con presidentes de bloque y tratando de que el proyecto sea tratado en comisión para evitar que esto ocurra", explicó.

El dirigente advirtió que, si desaparece el financiamiento específico, la producción audiovisual argentina quedará sujeta a las partidas que eventualmente decida asignar cada gobierno en el presupuesto nacional.

"El cine va a depender de la voluntad política de cada año. Es muy difícil competir por recursos con áreas como educación, salud, seguridad o infraestructura. Por eso históricamente existieron asignaciones específicas para la actividad", sostuvo.

Raffo remarcó además que el cine no debe ser entendido únicamente como entretenimiento, sino como una herramienta de construcción cultural e identidad nacional.

"Muchas veces no se advierte que películas como La guerra gaucha, Esperando la carroza o La República perdida forman parte de nuestra historia, de nuestra identidad y de la manera en que nos pensamos como sociedad", afirmó.

En ese sentido, recordó que los principales países productores de cine del mundo cuentan con sistemas de protección similares. "Francia, Italia, Alemania, Brasil o México tienen mecanismos de financiamiento específicos porque compiten en condiciones desiguales con la industria audiovisual estadounidense. El Estado debe encontrar formas de equilibrar esa situación", argumentó.

Mientras avanza la campaña, los impulsores del proyecto buscan sumar respaldo social y político para garantizar la continuidad de una de las principales herramientas de financiamiento de la producción cinematográfica nacional.

Esta nota habla de: